Un recorrido por el ingreso posterior del Mercado Mayorista de Challhua, en la ciudad de Huaraz, pone en evidencia una lamentable escena urbana: una fila de grandes maceteros ornamentales se encuentra deteriorada, fracturada y abandonada, siendo utilizados de manera informal como depósitos de residuos sólidos por los transeúntes.
Estas estructuras de concreto fueron instaladas originalmente en diversas arterias y barrios de la capital ancashina con el propósito de embellecer los espacios públicos y optimizar el ornato urbano. No obstante, tras el paso de dos gestiones municipales, los elementos terminaron siendo empleados como barreras improvisadas durante la ejecución de las obras viales en las avenidas Gamarra, Antonio Raimondi y parte de la avenida Toribio de Luzuriaga, quedando hoy al olvido y en estado de degradación.
La situación expone interrogantes sobre el accionar de la Gerencia de Obras Públicas, la Gerencia de Servicios Públicos y las unidades competentes de la Municipalidad Provincial de Huaraz, cuyos responsables no ejecutaron planes de reubicación, conservación ni mantenimiento de la propiedad pública. Este escenario pone de manifiesto deficiencias en la planificación operativa y en la preservación de los activos pertenecientes al Estado.
El deterioro de este mobiliario urbano se suma a la problemática general que enfrenta la ciudad de Huaraz, caracterizada por el incremento del comercio informal, la congestión vehicular, el deficiente recojo de basura, la ocupación de espacios públicos, la tenencia irresponsable de canes y la percepción de inseguridad ciudadana. Frente a ello, la sociedad civil demanda cuadros técnicos e idóneos con capacidad de gestión administrativa e institucional.
En el marco del próximo proceso de transferencia de gestión municipal, se exige que las comisiones de recepción y las autoridades electas junto a sus equipos técnicos auditen, documenten e identifiquen las presuntas irregularidades, observaciones o deficiencias en la administración de los bienes comunales. De hallarse indicios de presunta falta funcional o perjuicio patrimonial, las anomalías deberán ser derivadas ante el Ministerio Público y los órganos de control institucional para el deslinde de responsabilidades conforme a ley.
La ciudad de Huaraz, conocida como la Capital Internacional de la Amistad, requiere de un manejo escrupuloso de los recursos presupuestales y patrimoniales, recordando que la función pública conlleva responsabilidades administrativas, civiles y penales que trascienden a la culminación del periodo de gobierno local.
