Un sismo de magnitud 4.8 remeció la capital peruana a las 5:28 a.m. de este miércoles, generando alarma entre la población limeña. El movimiento telúrico registró su epicentro en el mar, ubicado a 42 kilómetros al suroeste del distrito de Lurín y a una profundidad de 42 kilómetros, alcanzando una intensidad de grado III en la escala de Mercalli.
Ante la inquietud sobre posibles eventos secundarios en el mar, la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú descartó rápidamente cualquier riesgo de tsunami en el litoral peruano, brindando tranquilidad a las comunidades costeras.
Más allá del susto matutino, la comunidad científica volvió a encender las alarmas sobre el escenario telúrico en la costa central. El sismólogo César Jiménez Tintaya, docente de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, advirtió que la región acumula esfuerzos tectónicos desde el histórico megaterremoto de 1746.
Según el especialista, los sismos de gran magnitud registrados en las últimas décadas —como los de 1940, 1966, 1974 y 2007— apenas han liberado un 20 % de la energía contenida en esta falla subductiva. Esta peligrosa brecha sísmica mantiene abierta la probabilidad de un terremoto de magnitud entre 8.5 y 8.8 en la región central del país, por lo que instó a las autoridades y ciudadanos a mantener la cultura de prevención.
