Desde Puno se viralizó un video que muestra a presuntos trabajadores del Hospital Regional Manuel Núñez Butrón en aparente estado de ebriedad dentro del área de quirófanos, uno de los espacios más sensibles para la atención médica.
El material audiovisual, compartido en redes sociales, generó preocupación en la comunidad local y puso en entredicho los mecanismos de control dentro del principal centro de salud de la región.
El director del hospital, Jean Paul Valencia Reynoso, confirmó que la institución tomó conocimiento del video el último fin de semana y, desde el lunes siguiente, inició un proceso administrativo para esclarecer el caso e identificar a los involucrados.
Valencia Reynoso detalló que la Secretaría Técnica y el área de Recursos Humanos lideran las investigaciones para evitar errores en el proceso y garantizar la rigurosidad de las diligencias.
Según la información oficial, el video mostraría a al menos cuatro personas en el área de quirófanos. Aunque la fecha exacta de la grabación aún no ha sido confirmada, las autoridades señalaron que los hechos habrían ocurrido a inicios de mayo.
La situación se agrava por tratarse de una zona crítica, donde cualquier acción fuera de protocolo puede impactar directamente en la seguridad de los pacientes y el correcto funcionamiento del hospital.
Hasta el momento, se ha identificado a uno de los trabajadores que aparece en el video. Las diligencias incluyen la toma de declaraciones, la revisión de registros internos y la corroboración de identidades, un proceso que enfrenta dificultades debido al uso de indumentaria médica que dificulta el reconocimiento.
Las autoridades no descartan la posibilidad de sanciones que pueden llegar hasta la destitución de los responsables y, dependiendo de los resultados de la investigación, la notificación a instancias externas como la Fiscalía.
Hospital refuerza controles
El incidente ha impulsado a la dirección del Hospital Regional Manuel Núñez Butrón a reforzar los controles internos, especialmente durante los turnos nocturnos, fines de semana y feriados.
La administración busca evitar que hechos similares se repitan y sostiene que la investigación se desarrollará conforme a los protocolos institucionales establecidos.
Se espera contar con un primer informe preliminar en los próximos días, aunque los plazos pueden variar según la complejidad del caso y la colaboración de los trabajadores involucrados.
El hospital anunció que la Secretaría Técnica continuará liderando las indagaciones y que cualquier decisión disciplinaria se comunicará una vez concluidas todas las diligencias.
En paralelo, se puso énfasis en la importancia de fortalecer los mecanismos de supervisión en las áreas más críticas, como los quirófanos, donde cualquier incidente puede tener consecuencias directas en la atención a los pacientes.
El caso puso la conducta del personal de salud en la región sobre el tapete y reavivó la necesidad de mantener altos estándares de profesionalismo y control en los hospitales públicos.
La dirección del nosocomio reiteró su compromiso de garantizar el correcto funcionamiento del establecimiento y la seguridad de los pacientes, en medio de la expectativa de la población local por los resultados de la investigación.
