
Mientras las provincias esperan el destrabe de proyectos clave, carreteras seguras y servicios básicos, la sede central se muda a un inmueble privado en el Jirón Pomabamba. El costo de la operación supera el medio millón de soles.
Mientras la región de Áncash sigue esperando el destrabe de proyectos clave de infraestructura, carreteras seguras y mejoras urgentes en los servicios básicos, las prioridades de gasto del Gobierno Regional (GRA) vuelven a encender las alarmas de la ciudadanía. Esta vez, el foco de la crítica está puesto en la mudanza de su sede central hacia un nuevo local alquilado en el distrito de Independencia, cuyo monto contractual asciende a más de medio millón de soles.
El traslado al inmueble ubicado en la primera cuadra del Jirón Pomabamba no representa una simple reubicación logística de oficinas. Lo que ha generado una profunda indignación y serios cuestionamientos en la opinión pública es el altísimo costo de la operación presupuestal en una de las regiones con mayores brechas sociales del país.
Un gasto millonario bajo la lupa de la Contraloría
En una región con urgencias históricas y obras paralizadas, destinar sumas tan exorbitantes a fondos perdidos en alquileres privados —en lugar de priorizar la construcción, habilitación o refacción de locales institucionales propios— abre un debate necesario sobre la verdadera optimización y el norte de los recursos públicos. Los puntos críticos que la ciudadanía pone sobre la mesa son:
Exigen fiscalización inmediata a consejeros y órganos de control
Diversos sectores de la sociedad civil organizada señalan que el dinero de los ancashinos debe volver a la región en forma de desarrollo sostenible, salud y educación, y no destinarse a rentas millonarias que benefician a terceros.
Ante el reciente informe de la Contraloría General de la República que observa este proceso de traslado, corresponde ahora a los consejeros regionales y a la fiscalización ciudadana revisar minuciosamente los términos de este contrato de arrendamiento. El desarrollo de Áncash no puede seguir postergado ni en lista de espera mientras los presupuestos se van en costosos alquileres de emergencia.
- Falta de transparencia: La población y los frentes de defensa exigen explicaciones claras e inmediatas sobre los criterios técnicos, financieros y legales que justificaron la elección de este local en particular y, sobre todo, el sustento detrás de tan elevada tasación mensual.
- Impacto real en el distrito: Si bien la llegada de la plana administrativa traslada el flujo burocrático al Jirón Pomabamba en Independencia, los ciudadanos y usuarios se preguntan si este gasto se traducirá en una atención más eficiente o si es solo un despliegue innecesario de presupuesto.
