Una profesional de 36 años terminó con el rostro ensangrentado tras pedir a una trabajadora que respete el horario de trabajo en el puesto de salud 3 de Octubre. ¿Existen garantías reales para el personal médico frente a conductas violentas al interior de los locales de la Red Pacífico Sur?
Este viernes, una licenciada en Enfermería identificada con las iniciales A. J. S. G. (36) denunció ante la Policía Nacional haber sido víctima de una brutal agresión física a manos de una técnica en enfermería en el acceso principal del Puesto de Salud 3 de Octubre, ante la mirada atónita de pacientes y comerciantes.
El incidente violento se desencadenó luego de una acalorada discusión laboral donde se le exigía a la servidora el cumplimiento estricto de los turnos programados, escenario en el que la denunciante intervino para calmar los ánimos y proteger a una colega sin presagiar el ataque.
Según la manifestación policial, cuando la enfermera se disponía a abandonar el recinto de salud fue interceptada por la técnica Yely Yolina Tarazona Cerna, quien la atacó a puñetazos en el rostro provocándole profuso sangrado nasal, fisura labial y lesiones que derivaron en descanso médico.
La agraviada cuestionó la tibieza de la sanción administrativa aplicada a la denunciada, quien únicamente recibió una suspensión de cinco días, lo que genera angustia en la profesional por el inminente retorno a su puesto de trabajo al lado de su presunta agresora.
Asimismo, la trabajadora exigió la pronta investigación del caso recordando que Tarazona Cerna registra antecedentes de conducta conflictiva y altercados previos con otros trabajadores del mismo centro asistencial.
Ante el temor a represalias, la licenciada solicitó la inmediata asignación de garantías personales e instó a la directiva de la Red de Salud Pacífico Sur a intervenir el establecimiento para garantizar un clima laboral seguro.
Finalmente, la denuncia formal fue sentada en la Comisaría de Villa María por el presunto delito contra la vida, el cuerpo y la salud, quedando el caso en manos del Ministerio Público mientras la víctima continúa en proceso de recuperación física y psicológica.
