Una investigación de Ojo Público revela que la minería ilegal continúa expandiéndose dentro del Parque Nacional Huascarán, en Áncash, pese a tratarse de un Área Natural Protegida y Patrimonio Natural de la Humanidad. Testimonios, intervenciones y al menos 10 investigaciones fiscales confirman la presencia de actividad minera ilegal tanto en el núcleo del parque como en su zona de amortiguamiento.
El foco más crítico se encuentra en Quebrada Honda, en el distrito de Marcará, provincia de Carhuaz, ubicada a 4.700 metros sobre el nivel del mar. En esta zona existen socavones, campamentos, bocaminas, desmontes y pozas de aguas ácidas que afectan glaciares, lagunas, bofedales y ecosistemas donde habitan zorros andinos, pumas y venados.
Según la investigación, entre 2016 y 2020 el Ministerio Público realizó intervenciones en Quebrada Honda y logró interdictar 23 minas ilegales, decomisando equipos, herramientas y sacos de mineral. Sin embargo, la actividad continúa hasta hoy.
Fuentes consultadas señalaron que en varias ocasiones las autoridades no pudieron ingresar a la zona debido a la oposición de integrantes de la Comunidad Campesina de Vicos. El presidente de dicha comunidad, Juan Meza Tafur, negó que protejan a mineros ilegales y afirmó que no permiten el ingreso porque las autoridades no solicitan autorización a la asamblea comunal.
El fiscal Fernando Burga Li, de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) de Huaraz, indicó que cualquier actividad extractiva dentro del parque constituye “una afectación grave al patrimonio natural de la nación”. Actualmente existen 10 investigaciones fiscales en curso por minería ilegal dentro del Parque Nacional Huascarán.
Además, tres personas ya fueron condenadas por minería ilegal en esta área protegida:
Celfio Gregorio Albujar Cerda, condenado en 2015 por operar fuera de su concesión en Chacas.
Johan Orlando Larragán Chamorro, condenado en 2025 por minería ilegal en Yanama, Yungay.
Edgar Melanio Sánchez Valerio, condenado en noviembre de 2025 por minería ilegal agravada en Quebrada Honda, incluyendo el pago de más de S/144 mil como reparación civil.
El director regional de Energía y Minas de Áncash, Ricardo Castillejo, confirmó que existen reportes de minería ilegal en la zona de Vicos, aunque reconoció que no han podido llegar al lugar porque la comunidad no les permite el ingreso.
La investigación también revela que el Plan Maestro del Parque Nacional Huascarán 2025-2030 reconoce oficialmente la existencia de minería ilegal en esta área protegida y advierte sobre pérdida de cobertura vegetal, alteración del suelo y contaminación de cuerpos de agua debido a socavones, campamentos y desmontes mineros.
Otro hecho alarmante ocurrió el 10 de febrero, cuando la Policía intervino tres volquetes cargados con 90 toneladas de mineral ilícito valorizado en más de S/2,9 millones, que presuntamente provenían del Parque Nacional Huascarán.
El reportaje también expone que dentro del parque existen cinco concesiones mineras formales en operación y otras 33 concesiones autorizadas que todavía no inician actividades. El propio Plan Maestro advierte que incluso la minería formal representa una amenaza ambiental para los ecosistemas altoandinos.
Asimismo, se cuestiona la ampliación del Reinfo, mecanismo creado para formalizar a mineros informales. Desde 2012, solo 52 de los 4.500 mineros inscritos en Áncash lograron formalizarse. El fiscal Fernando Burga señaló que las constantes ampliaciones terminan favoreciendo a la minería ilegal.
La investigación también menciona que congresistas de Áncash visitaron la Dirección Regional de Energía y Minas para tratar temas vinculados a minería, pero según el director regional ninguno expresó oposición a las ampliaciones del Reinfo.
Fuente: Ojo Público
