Consejera regional constató que el área de oftalmología no cuenta con especialista y que el electrocardiógrafo de adultos permanece inoperativo desde hace más de seis meses.
Una visita de fiscalización inopinada a las instalaciones del Hospital Víctor Ramos Guardia de Huaraz puso al descubierto una serie de deficiencias técnicas y administrativas que afectan directamente la calidad de atención de los asegurados. La inspección, liderada por la consejería regional de Áncash, evidenció el desabastecimiento de equipamiento clave y la falta de personal médico en consultorios externos.
Entre los hallazgos más críticos, se constató que el electrocardiógrafo para el área de adultos se encuentra completamente inoperativo desde noviembre de 2025. Esta situación obliga a los pacientes a postergar sus evaluaciones cardíacas o a recurrir a servicios particulares. Ante ello, la fiscalizadora solicitó una investigación formal para determinar si existe un presunto direccionamiento malintencionado de usuarios hacia clínicas privadas, exigiendo que la salud pública no responda a intereses particulares.
Al respecto, el subdirector del nosocomio, Henry Vásquez Calero, se comprometió a priorizar la reparación del equipo cardiológico y a iniciar una auditoría interna. Asimismo, durante la jornada se exigieron controles más rigurosos ante las denuncias por presuntas pérdidas de medicamentos en los almacenes, y se cuestionó que la plaza para el especialista en oftalmología continúe vacante por una aparente ineficiencia en la gestión de convocatorias.
Finalmente, la representación regional advirtió que, si bien el hospital viene gestionando un proyecto de equipamiento a través de la minera Antamina, el Estado no puede eludir su responsabilidad técnica ni condicionar la atención médica de la población ancashina a los aportes de la empresa privada.
