Una familia sumida en el dolor y en una incansable búsqueda de respuestas. Los deudos de un trabajador que perdió la vida el pasado 8 de mayo de 2026 en el sector de Shecta, distrito de Independencia (Huaraz), han alzado su voz de protesta para exigir que su deceso no quede en la impunidad. La familia denuncia de manera pública que el hecho constituye un grave accidente laboral presuntamente vinculado a la falta de medidas de seguridad en la obra de construcción de un reservorio local.
La víctima, quien laboraba diariamente para el sustento de su hogar, prestaba servicios para el contratista principal de la obra: el Consorcio Virgen del Carmen. Según el relato de sus familiares cercanos, el ciudadano salió de su vivienda con normalidad para cumplir con su jornada laboral, pero nunca regresó, confirmándose el deceso al día siguiente en circunstancias que la Fiscalía Corporativa de Huaraz y la Policía Nacional del Perú vienen investigando de forma preliminar.
Un drama humano que desgarra a una familia
El fallecimiento del obrero ha dejado un vacío irreparable y una crisis socioeconómica en su entorno íntimo. Su partida deja en la total orfandad a su esposa y a cuatro hijos menores y jóvenes. La tragedia familiar coincide dolorosamente con fechas que debieron ser de celebración: la hija mayor cumplió 18 años el mismo 9 de mayo, día en que recibieron la confirmación de la muerte de su padre, mientras que su tercera hija cumplió 12 años este viernes 22 de mayo, en medio del llanto y el luto de toda la vivienda.
“Esto no es un accidente de tránsito ordinario ni un hecho fortuito de la naturaleza, es un accidente laboral dentro de una obra de ingeniería pública. Mi hermano salió a trabajar para sacar adelante a los suyos y exigimos saber en qué condiciones operaba”, manifestó una de las hermanas de la víctima, quien también ejerce funciones en el ámbito de la comunicación local, apelando al respaldo de los medios regionales.
Emplazan a Sunafil y al Ministerio Público
La familia sostiene que existen múltiples interrogantes sin resolver respecto a los protocolos de seguridad y salud en el trabajo que debió implementar el Consorcio Virgen del Carmen en la accidentada geografía del reservorio de Shecta. Advirtieron que el silencio de la empresa contratista y de las autoridades supervisoras no puede mantenerse frente a la pérdida de una vida humana.
Ante este escenario, los deudos hicieron un llamado de urgencia a la Intendencia Regional de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil Áncash) y al Ministerio Público para que ejecuten una inspección técnica in situ a fin de determinar si el consorcio cumplía con los implementos de protección de ingeniería, seguros complementarios de trabajo de riesgo (SCTR) y supervisión de campo de ley. «Hoy nos tocó a nosotros, pero mañana podría ser cualquier otro padre o hermano huaracino si se permite que estas obras operen sin garantías», sentenciaron de forma unánime.
