
Los resultados oficiales mantienen la incertidumbre ya que ninguna de las más de dos mil quinientas actas del exterior ha sido contabilizada por la ONPE
Roberto Helbert Sánchez Palomino supera por 20.426 votos a Keiko Sofia Fujimori Higuchi, con el 95,977% de actas contabilizadas, según la última actualización de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
El reporte, actualizado a las 11:12 a. m. del 9 de junio de 2026, indica que Roberto Sánchez Palomino, de Juntos por el Perú, suma 8.911.478 votos, lo que representa el 50,057%. Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, acumula 8.891.052 votos, con el 49,943%.
Hasta el momento, han sido contabilizadas 89.034 actas de un total de 92.766. Permanecen pendientes 2.187 actas, mientras 1.545 están para envío al Jurado Electoral Especial (JEE). La diferencia entre ambos candidatos se mantiene estable, aunque el resultado final depende todavía del procesamiento de las actas restantes.
La ONPE mantiene que la proclamación oficial solo se realizará una vez revisadas todas las actas, incluidas las observadas y las provenientes del extranjero
Si la diferencia de votos entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez es mínima, la Ley Orgánica de Elecciones de Perú establece que gana quien obtenga más votos válidos, sin importar la cantidad exacta de diferencia. No existe en la legislación el concepto de “empate técnico” ni un umbral mínimo para proclamar un ganador en segunda vuelta: basta con un solo voto válido de ventaja para definir la elección.
En un escenario de margen estrecho, cada acta observada cobra mucha relevancia. Las actas que presentan inconsistencias, ausencia de firmas o datos ilegibles no se incorporan al conteo inmediato, sino que se derivan a los Jurados Electorales Especiales (JEE) para su revisión. Este proceso puede tomar días o incluso semanas, ya que los JEE realizan audiencias públicas con representantes de los partidos antes de emitir un veredicto sobre la validez de cada acta.
Aunque ONPE publique avances del conteo, el resultado final solo se considera oficial cuando el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) proclama al ganador tras resolver todas las actas observadas y eventuales apelaciones. Esto significa que, incluso con el 100% de actas contabilizadas por la ONPE, el país debe esperar la resolución de estos procesos antes de proclamar presidente.
