
La Sala de Operaciones del Hospital La Caleta de Chimbote cerró por fallas técnicas, desatando la indignación social. Dirigentes acusan al gobernador de «huir» un fin de semana a sedes alternas para evitar protestas por el traslado de la sede central.
La tensión política y social alcanza niveles críticos en la región. Mientras el histórico Hospital La Caleta de Chimbote atraviesa una alarmante crisis sanitaria tras verse obligado a cerrar temporalmente su Sala de Operaciones por graves fallas en equipos médicos, las críticas y el malestar ciudadano se intensifican contra la gestión del gobernador regional, Koki Noriega Brito.
Dirigentes y trabajadores del sector público manifestaron sentirse burlados por la máxima autoridad y por el gerente general, Marco La Rosa. Según revelaron, en mesas de diálogo previas se había acordado conformar una comisión de traslado y ejecutar cualquier cambio administrativo solo después de aprobar un plan consensuado con los sindicatos; sin embargo, denuncian que dicho plan jamás fue presentado de manera oficial.
Acusan a autoridades de «escapar» un fin de semana
La indignación en el cuerpo laboral aumentó de forma drástica al conocerse la reubicación de los despachos de las altas autoridades. Según testimonios del personal, el gobernador trasladó su centro de operaciones a la Dirección Regional de Agricultura, mientras que el gerente Marco La Rosa pasó a despachar desde las polémicas oficinas del Jirón Pomabamba.
Lo que ha desatado mayores cuestionamientos es que, de acuerdo con los trabajadores, ambas autoridades ejecutaron la mudanza de sus oficinas durante un sábado y domingo, aprovechando la ausencia masiva de personal en la sede central del Gobierno Regional de Áncash (GRA).
“Prácticamente se fueron cuando no había nadie para exigirles explicaciones”, denunciaron los trabajadores, quienes interpretaron esta acción como una estrategia para evadir los reclamos directos y las protestas de los gremios sindicales.
El contraste: Millonarios alquileres frente a hospitales en ruinas
Las críticas apuntan al cuestionable orden de prioridades presupuestales del GRA. Se cuestiona duramente el millonario contrato de arrendamiento de nuevas oficinas en el distrito de Independencia, cuyo costo supera el medio millón de soles, en contraste con el abandono y desabastecimiento crónico que sufren los nosocomios públicos de la región.
“Si la gestión actual no es capaz de solucionar una crisis técnica en La Caleta, que pone en riesgo operaciones pediátricas, ¿qué garantías hay para el futuro hospital de Huaraz, valorizado en más de mil millones de soles?”, alertan los dirigentes con honda preocupación.
Audiencia Pública bajo sospecha en el Santa
En medio de este escenario de confrontación, se confirmó que la próxima semana el gobernador regional arribará a la provincia del Santa. Su agenda contempla participar en la supervisión de pistas y veredas en Villa Hermosa (Casma) y, posteriormente, presidir la I Audiencia Pública Regional en el auditorio de la Universidad Nacional del Santa (UNS).
No obstante, la elección del recinto ya ha levantado sospechas. Sectores de la sociedad civil señalan que realizar la rendición de cuentas en un espacio cerrado y universitario responde a un intento de filtrar el aforo y restringir el ingreso de manifestantes y ciudadanos que buscan reclamar por las promesas incumplidas en salud e infraestructura.
Ante esto, diversas organizaciones de Chimbote y la provincia del Santa vienen convocando a una movilización pacífica para hacer escuchar sus demandas y exigir respuestas claras sobre el destino de los recursos de todos los ancashinos.
