El símbolo que presidía cada ceremonia en la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Guayaquil, Ecuador, se transformó en una sentencia de muerte. Justo cuando el padre Patricio Sánchez Molinari elevaba la oración ante cientos de fieles y otros que lo seguían en vivo, la enorme cruz de madera colocada detrás del altar se soltó y cayó sobre él con fuerza devastadora, matándolo en el acto.
El suceso ocurrió el sábado 17 de octubre de 2026, aproximadamente a las 27 minutos de la celebración eucarística diaria que el propio religioso transmitía en vivo por Facebook. La imagen quedó registrada para siempre: sin hacer ruido y en pocos segundos, la estructura comenzó a ceder, se inclinó y descendió directamente sobre el padre Patricio Alfredo Sánchez Molinari, quien no pudo esquivar el golpe.
Fieles presentes en el templo y decenas de seguidores conectados presenciaron con horror el momento en que la cruz impactó contra la cabeza del párroco. Gritos de desesperación se escuchan en la grabación mientras personas corren hacia el altar para intentar socorrerlo, pero el daño fue irreversible. El sacerdote falleció en el mismo lugar donde dedicó años de su vida al servicio religioso.
Patricio Alfredo Sánchez Molinari era integrante de la Congregación del Santísimo Redentor —conocidos como redentoristas— y se desempeñaba como párroco del templo en la Vicaría Centro de Guayaquil. Era muy querido por su comunidad y reconocido por mantener siempre activa la presencia de la parroquia en redes sociales, precisamente para llegar a quienes no podían asistir presencialmente.
Horas después de la tragedia, la Arquidiócesis de Guayaquil publicó un comunicado oficial firmado por el cardenal arzobispo Luis Gerardo Cabrera Herrera, en el que confirmó el fallecimiento con profundo pesar.
«Nuestro querido Padre Patricio Alfredo Sánchez Molinari ha partido a la Casa del Padre para gozar de su presencia y su gloria», señala el texto, que expresa solidaridad con la familia del religioso, sus compañeros de congregación y los fieles.
La institución religiosa no precisó las causas que provocaron el desprendimiento de la pesada estructura ni siquiera entregó detalles médicos sobre la causa exacta del deceso. Hasta el momento no se ha informado si se abrirá una investigación para determinar si hubo fallas en la sujeción, mantenimiento deficiente o alguna otra razón que originó el fatal accidente.
El video del accidente se ha difundido masivamente en redes sociales y medios internacionales, conmocionando a la opinión pública de Ecuador y de toda América Latina. Mensajes de duelo y oraciones han llenado las cuentas oficiales de la parroquia y de la Arquidiócesis.
¿MENSAJE PREMONITORIO?
Minutos antes de la tragedia, el padre daba su última reflexión.
«Un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir», detalló como parte de la homilía.
Posteriormente, invitó a sus fieles a meditar sobre las prioridades que uno debe tener en la vida.
Perú21
