
Después de cinco años de estudios y sacrificios familiares, muchos jóvenes enfrentan una nueva barrera: conseguir el dinero necesario para obtener su título profesional. Algunos programas de titulación cuestan varios miles de soles, una cantidad difícil de reunir para quienes recién empiezan a trabajar.
En el Perú, terminar una carrera universitaria no siempre significa poder ejercerla como profesional titulado. Muchos egresados, especialmente aquellos que provienen de familias de escasos recursos, deben buscar trabajo para financiar los trámites y procedimientos que les permitan obtener su título. Sin embargo, algunas oportunidades laborales les exigen precisamente el documento que todavía no pueden conseguir.
El problema se vuelve más preocupante cuando se conocen los costos. Por ejemplo, la Universidad de Piura ofrece un programa de titulación por Trabajo de Suficiencia Profesional en Comunicación con una inversión de S/ 9,150. Aunque existen modalidades más económicas, estos montos muestran las enormes diferencias que pueden enfrentar los egresados según la universidad y el procedimiento elegido.
Para entender la magnitud del problema, imaginemos a un joven que consigue empleo por S/ 1,000 mensuales. Si logra ahorrar S/ 200 cada mes, necesitaría más de cuatro años para reunir S/ 10,000, sin considerar emergencias ni otros gastos familiares. Mientras tanto, debe seguir trabajando, muchas veces en actividades distintas de la profesión que estudió.
Actualmente, el sueldo mínimo en el Perú es de S/ 1,230. Esto significa que un costo de S/ 10,000 equivale a más de ocho remuneraciones mínimas completas.
Sin embargo, existe una ley que muchos egresados desconocen. La Ley N.º 31803 reconoce el derecho de los bachilleres de universidades públicas y privadas a recibir gratuitamente, por una sola vez, asesoramiento, elaboración y sustentación de tesis para obtener el título profesional. Esta disposición no elimina todos los derechos administrativos ni los costos de otras modalidades de titulación.
Incluso Indecopi ha intervenido frente a cobros universitarios que no estaban debidamente justificados. En junio de 2026 confirmó la ilegalidad de determinados requisitos y tarifas exigidos por la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa para trámites de posgrado, entre ellos un cobro de S/ 1,404.
Esta realidad también merece atención en Áncash, donde resulta necesario conocer cuánto pagan realmente los egresados de las universidades públicas y privadas, cuántos postergan su titulación por falta de recursos y qué facilidades ofrecen las instituciones a los jóvenes de menores ingresos.
La educación universitaria representa años de esfuerzo de estudiantes y familias que ven en una profesión la oportunidad de mejorar sus condiciones de vida. Por ello, los costos de titulación deben ser transparentes, estar debidamente justificados y no convertirse en obstáculos económicos innecesarios.
¿De qué sirve que una familia haga enormes sacrificios durante cinco años para educar a su hijo si, cuando finalmente termina la universidad, necesita trabajar durante años adicionales para poder pagar su título?
La universidad debería abrir las puertas del futuro, no colocar nuevas barreras económicas al final del camino.
Reporte Konchucos | Datos Educativos
