El conductor de la pesada unidad salvó de morir milagrosamente tras quedar el vehículo sepultado en la arena, a pocos metros de llegar al mar. El tránsito en la zona presenta fuerte congestión.
Un milagroso escape de la muerte se registró la madrugada de hoy en el serpentín de Pasamayo, luego de que dos vehículos de carga pesada colisionaran de forma violenta a la altura del kilómetro 12 de esta importante vía, en la jurisdicción del distrito de Ancón (Lima).
A consecuencia del fuerte impacto por alcance, uno de los tráileres perdió el control, despistándose y cayendo a un profundo abismo de aproximadamente 100 metros. La estructura del vehículo pesado rodó por la pendiente de arena y quedó parcialmente enterrada a escasos metros de la orilla, factor geográfico que evitó de forma providencial que la unidad terminara sumergida en el mar.
Efectivos de la Policía de Carreteras y unidades de emergencia médica se desplazaron de inmediato hasta el lugar de los hechos. Pese a la impresionante magnitud de la caída y los severos daños materiales que sufrió la cabina del tráiler, el conductor logró salir por sus propios medios y completamente ileso, siendo evaluado en el sitio para descartar lesiones internas.
Debido al despliegue técnico para las investigaciones y los trabajos de peritaje que realiza la Policía de Tránsito, el flujo vehicular por el serpentín permanece parcialmente restringido. Las autoridades instaron a los transportistas a tomar las previsiones del caso debido a la densa neblina y la congestión que viene afectando la conectividad hacia el norte del país.
