Una rápida y coordinada reacción de los servicios de emergencia evitó que un parto imprevisto se convirtiera en tragedia en la costa de la región. Personal del cuerpo de Serenazgo de Nepeña, en una acción conjunta con brigadistas del Ministerio de Salud (Minsa), lograron auxiliar y poner a buen recaudo a una madre de 35 años de edad y a su bebé recién nacida, luego de que las labores de parto se desencadenaran de forma abrupta dentro de su humilde inmueble.
El incidente de emergencia se registró la jornada del viernes 22 de mayo de 2026 en una vivienda ubicada en el sector de La Carbonera, en la capital del distrito de Nepeña, provincia del Santa.
Atención especializada en el lugar de los hechos
Ante el llamado desesperado de los familiares, la unidad móvil de Serenazgo se desplazó al lugar trasladando a la obstetra de turno, Elizabeth Quezada. La profesional de la salud estabilizó de inmediato la situación médica ejecutando las maniobras de primeros auxilios obstétricos tanto a la madre —identificada con las iniciales D.C.R.— como a la pequeña neonata, asegurando los signos vitales de ambas.
Una vez controlada la crisis inicial, el equipo procedió al traslado de urgencia de la madre y la hija hacia el Centro de Salud San Jacinto. En dicho establecimiento, el equipo médico de guardia culminó de forma exitosa con los procedimientos quirúrgicos de rigor, tales como:
- El corte definitivo del cordón umbilical.
- La extracción completa de la placenta.
- El monitoreo de temperatura y desinfección.
Tanto la progenitora como la recién nacida evolucionan de manera favorable y permanecen internadas bajo estricta observación médica preventiva.
Exigen culminación de infraestructura hospitalaria
A propósito de este alumbramiento de emergencia en zona rural, las autoridades de la comuna distrital informaron a la población que vienen redoblando las gestiones técnicas ante el Gobierno Regional de Áncash para acelerar la culminación de la nueva infraestructura del Centro de Salud I-4 San Jacinto.
El proyecto, largamente postergado, es considerado por los vecinos de la cuenca de Nepeña como una obra de prioridad máxima y de urgencia vital para evitar partos domiciliarios de riesgo y garantizar una atención médica digna y de alta complejidad para las familias de la zona.
