Mientras cientos de asegurados deben esperar atención en pasadizos, soportar la falta de medicinas y enfrentar la carencia de especialistas, el Hospital III de EsSalud Chimbote decidió celebrar su 63° aniversario con una millonaria fiesta que incluirá la presentación del conocido Grupo 5.
La actividad, programada para el próximo 13 de julio en la Hacienda Altamirano, ha generado indignación entre pacientes y trabajadores, debido al elevado gasto que implicaría la contratación de la agrupación musical y la organización del evento, monto que superaría los 250 mil soles, sumándose a eso el pago del local, organización y otros gastos que en total superan los 300 mil soles.
La polémica crece porque la realidad del Hospital III de Chimbote dista mucho de ser motivo de celebración. Usuarios denuncian diariamente la deficiente atención médica, la falta de camas, ambientes colapsados, equipos deteriorados y escasez de medicamentos. Incluso, muchos pacientes son atendidos en pasadizos debido a la sobrecarga hospitalaria tal como lo hizo saber la propia Contraloría General de la Republica.
A ello se suma la falta de médicos especialistas y las constantes quejas por cirugías postergadas y largas esperas para acceder a consultas o tratamientos. Pese a esta crítica situación, las autoridades habrían decidido destinar una fuerte suma de dinero para un evento festivo.
“Para conciertos sí hay plata, pero para mejorar la atención de los asegurados nunca alcanza”, cuestionaron indignados familiares de pacientes, quienes consideran ofensivo que se prioricen actividades de entretenimiento mientras el hospital enfrenta graves deficiencias estructurales y asistenciales.
La situación ha sido calificada como un verdadero escándalo y un insulto para miles de asegurados chimbotanos que aportan mensualmente esperando recibir una atención digna y oportuna.
Las entradas lo están vendiendo a 200 soles y los médicos deberán aceptar las entradas que les serán descontadas en planilla, todo un negocio redondo de los organizadores de este evento y bajo la complicidad de las autoridades de Essalud.
La salud pública atraviesa una crisis evidente en Chimbote, y para muchos ciudadanos resulta vergonzoso que, en lugar de invertir en infraestructura, equipamiento y personal médico, se prioricen celebraciones y espectáculos musicales.
