Profesional laboró simultáneamente en Sihuas y equipo de supervisión estuvo ausente durante ejecución de obra; no obstante, municipalidad pagó por servicios no prestados y no aplicó penalidades.

La Contraloría General de la República identificó presuntas irregularidades en la supervisión de una obra pública en el distrito de Nuevo Chimbote, tras advertir que el profesional encargado prestó servicios de manera simultánea en otro proyecto en la provincia de Sihuas sin que se aplicaran penalidades contractuales.
Según el órgano de control, esta situación se produjo durante la construcción de un parque de 1.6 millones de soles en la mz. B lote 1 de la urbanización Carlos García Ronceros, donde la Municipalidad Distrital de Nuevo Chimbote no garantizó la permanencia del plantel clave de supervisión ni adoptó medidas frente a su inasistencia.
La supervisión estuvo a cargo del Consorcio Supervisor RDLC, cuyo plantel clave incluía al ingeniero Wilder Javier Lavado Enríquez como supervisor de obra, junto al especialista de seguridad Johnny Brayan Prado Vásquez y al especialista de calidad Hilmar Yamil Espinoza Mendoza.
Supervisor trabajó en dos obras
De acuerdo con la revisión, Lavado Enríquez —quien asumió funciones como supervisor desde el 2 de diciembre de 2025— también se desempeñó de manera simultánea como residente en la obra de construcción del cerco perimétrico del puesto de salud Quingao, en el distrito de Ragash, provincia de Sihuas. Esta doble función coincidió entre el 2 y el 24 de diciembre de 2025.
Además, se constató la ausencia del equipo completo de supervisión, situación registrada en una inspección realizada el 27 de enero de 2026.
El informe advierte que la falta de supervisión efectiva permitió la ejecución de la obra sin el control técnico especializado requerido, además del reconocimiento de pagos por servicios no prestados, lo que genera perjuicio a los recursos públicos.
Municipalidad no aplicó sanciones
“La Municipalidad Distrital de Nuevo Chimbote no cauteló la permanencia efectiva del plantel clave de la supervisión durante la ejecución de la obra, ni adoptó acciones frente a su inasistencia, permitiendo la prestación simultánea de servicios del supervisor en otra obra”, precisó la Contraloría.
“Adicionalmente, no aplicó las penalidades contractuales correspondientes, ocasionando la ejecución de la obra sin el control técnico especializado exigido y el reconocimiento de pagos por servicios de supervisión no prestados, en perjuicio de los recursos públicos”, agregó.
Sobre ese punto, el subgerente de Obras Públicas de la comuna sureña informó, mediante un oficio del 30 de enero de 2026, que, hasta esa fecha, no habían impuesto penalidades al supervisor, contraviniendo lo establecido en el reglamento de la ley n.° 32069, que dispone la supervisión permanente de las obras públicas.
La construcción del parque en la urbanización García Ronceros fue adjudicada al Consorcio Ronceros por 1.6 millones de soles, con un plazo de ejecución de 75 días calendario, mientras que la supervisión fue contratada con el Consorcio Supervisor RDLC por 64 100 soles y un plazo total de 90 días.
El proyecto se inició el 23 de septiembre de 2025 y culminó el 30 de enero de 2026, registrando dos suspensiones de plazo por 29 y 26 días calendario.
El informe con los hallazgos (n.° 1575-2026-CG/GRAN-AOP) fue elaborado por la Gerencia Regional de Control de Áncash y remitido al alcalde de la Municipalidad Distrital de Nuevo Chimbote, Walter Soto Campos, con la recomendación de adoptar las acciones correspondientes y determinar las responsabilidades que se deriven de los hechos advertidos. (W.C. – RSD Noticias).
