Familias del caserío de Caya solicitan la inmediata intervención de la Agencia Agraria y las autoridades regionales para evaluar los daños en sus sembríos, su principal sustento económico.
Una situación crítica afrontan decenas de familias dedicadas a la actividad agropecuaria en el caserío de Caya, ubicado en la provincia de Yungay. Una intensa helada meteorológica registrada durante las últimas madrugadas causó estragos en los campos de producción, dejando cuantiosas pérdidas materiales y una profunda preocupación en la comunidad que depende exclusivamente de la cosecha de estos alimentos.
Durante las inspecciones técnicas y comunitarias realizadas por los propios comuneros en sus parcelas, se constató que las plantas y brotes quedaron completamente quemados y marchitos por las temperaturas bajo cero. Los agricultores locales manifestaron que el fenómeno climático ha comprometido severamente la producción de la campaña agrícola de este año, lo que impactará directamente en el abastecimiento de los mercados locales y en la economía de sus hogares, siendo la agricultura su único medio de subsistencia y refugio financiero.
Frente a este panorama desolador, los pobladores de Caya hicieron un llamado público y urgente al Gobierno Regional de Áncash, a la Municipalidad Provincial de Yungay y a la Dirección Regional de Agricultura para que dispongan el envío inmediato de brigadas de Defensa Civil y peritos agrarios. Los damnificados exigen el empadronamiento oficial mediante las fichas EDAN (Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades) para gestionar la activación del Seguro Agrícola Catastrófico (SAC), la entrega de abonos foliares y kits de reactivación que les permitan mitigar el impacto de esta emergencia climática que viene golpeando con fuerza a diversas zonas altoandinas.
