Vecinos exigen fiscalización.
Lo que debió ser una celebración de bienvenida al Año Nuevo 2026 terminó en caos. La zona de El Barranquito se convirtió nuevamente en el epicentro de la violencia y el descontrol, evidenciando una alarmante ausencia de autoridad y la falta de planes preventivos por parte del Comité de Seguridad Ciudadana.
Testigos y vecinos captaron imágenes donde se observa un escenario de libertinaje absoluto. Según las denuncias, la venta indiscriminada de alcohol —incluso a menores de edad— fue el detonante de una pelea campal en plena vía pública. La gresca incluyó agresiones mutuas con golpes y patadas entre hombres y mujeres, dejando en riesgo la integridad de los asistentes.
Falta de fiscalización y crisis de valores
La crítica no solo apunta a la omisión de operativos en bares y discotecas del sector, sino también a la responsabilidad parental. Expertos y vecinos coinciden en que existe una creciente indiferencia de los padres frente a las conductas de riesgo de sus hijos.
Ante esta situación, la comunidad exige:
Presencia policial permanente en puntos críticos.
Clausura de locales que vendan bebidas alcohólicas a menores.
Acciones articuladas entre el Comité de Seguridad y la Fiscalía.
