El 29 de noviembre fue un día ‘canon’ para el joven Cliver Huamán. Y es que llegó a Lima tras un viaje de 18 horas desde su natal Andahuaylas para cumplir una promesa: narrar la final de la Copa Libertadores 2025 en el Monumental de Ate.
Aquel sábado, el joven de 15 años bajo el nombre de su canal ‘Pol Deportes’ entrevistó a varios hinchas de Flamengo y Palmeiras, equipos titanes de América que se disputaban la gloria en la capital, ganándose la simpatía de ambas aficiones. Sin embargo, no logró poder ingresar a narrar al coloso a narrar el encuentro.
Quizá un poco desanimado, Cliver no iba a darse por vencido. Lejos de eso, y con la mentalidad de cumplir la promesa a sus seguidores, hizo lo que cualquier amante del fútbol hace ante las dificultades: poner corazón.
Trepó un cerro y, desde la altura imponente, narró el encuentro en su canal. El fútbol, entonces, estaba en donde debía estar, donde habita la pasión.
Mucho se habló del triunfo del Mengao en el Monumental, de su cuarta copa, pero también se hizo viral el pequeño Cliver, indispuesto a dejarse vencer por las dificultades. Su historia rápidamente se viralizó en nuestro país y, poco después, cruzó fronteras.
El inicio de una prometedora carrera
Entonces, ‘Pol Deportes’ obtuvo su primera recompensa a su esfuerzo: fue invitado a narrar el encuentro entre Sporting Cristal y Alianza Lima válido por los play off en búsqueda de un cupo a la fase de grupos de la Libertadores 2026.
Desde el estadio Nacional y vertido elegantemente para la ocasión, como siempre en sus transmisiones, el joven mostró todo su talento en el canal oficial de la liga doméstica peruana.
Sin embargo, no sería la última recompensa. Cliver fue invitado por Santi Lesmes a España a narrar encuentros de la UEFA Champions League.
«¿Qué te parece si tú, tu hermano y yo nos vamos a retransmitir el partido de la Champions entre el Madrid y Manchester City en el Bernabéu?», dijo Lesmes, poco después de que se escuchara el inconfundible himno de la Champions League.

«Me siento muy contento. Gracias, amigos de Latina. De verdad que es una emoción tremenda, no pensaba lograr todo esto. Para mí sería un orgullo y tremenda felicidad ir a la Champions», comentó Cliver.
Así pues, gracias a Radio Marca, el peruano relató otros encuentros más por le importante torneo, sorprendiendo a los españoles por su gran desenvolvimiento, llegando a narrar incluso en quechua algunas jugadas importantes.
«Eres un fenómeno tío, un fenómeno grande. Ahora no lo puedo fichar porque Pol es una estrella mundial, pero estoy por encadenarle a la silla y que no se mueva», dijo el comentarista que lo acompañó a lo largo del encuentro entre neerlandeses y españoles.
Rumbo a la profesionalización
El reconocido talento de Pol Deportes también le dio nuevos horizontes, pues una reconocida universidad peruana decidió premiar su esfuerzo con una beca de cinco años para que estudie periodismo.
Así lo confirmó la casa de estudios por medio de una nota de prensa publicada en su sitio web oficial, donde dio todos los detalles de la visita del narrador deportivo más joven del país.
Esta aplicaría recién en el primer ciclo hábil de 2027 y tendrá una validez durante cinco años o de diez ciclos (duración de la carrera elegida).
También se le entregó un diploma de reconocimiento destacando «su tenacidad y profunda vocación por el periodismo», en una ceremonia dentro del campus.
Los directivos subrayaron que la formación de Cliver Huamán «contará con flexibilidad, ofreciendo modalidades presenciales o a distancia para no interferir con sus compromisos actuales».

Cuando en una entrevista el joven narrador fue consultado sobre sus siguientes metas, Cliver respondió sin inmutarse: «comprarles un terreno a mis padres».
«Muchas veces mi propia familia se ríe de mi padre, le dicen que está flaco, que parece que no come. Tuvimos que beber agua cuando teníamos hambre, pero creíamos en este sueño», agregó Pol Deportes.
Así pues, Cliver Huamán nos dio una importante lección: los sueños son posibles con la voluntad que uno decida brindarle.
Al joven Pol Deportes no lo favoreció un «golpe de suerte», pensar esto es un error. No fue suerte que Cliver trepara, aquella tarde de noviembre, el Puruchuco para narrar el duelo más importante a nivel de clubes de Sudamérica.
Tampoco fue suerte viajar 18 horas desde su querida Andahuaylas a Lima para cumplir este objetivo, fue esfuerzo, que combinado con su talento innato para la narración, lo que le abrió las puertas que lo llevaron a Europa.
Ahora, todo sigue como al principio, dependiendo de él y su esfuerzo, uno que de seguro jamás dejará de darle a su carrera.
La fe mueve montañas, pero la voluntad, el mundo. Cliver nos ha enseñado esto con su propia historia.
