Un informe del órgano de control puso al descubierto la falta de equipos básicos, mamógrafo inoperativo desde el 2023 y contrataciones irregulares de médicos en el principal hospital de la costa de Áncash. ¿Hasta cuándo los pacientes deberán padecer la precariedad en la atención de salud?
Este miércoles, la Contraloría General de la República reveló alarmantes deficiencias en los servicios esenciales del Hospital Regional Eleazar Guzmán Barrón, afectando las áreas de emergencia, diagnóstico por imágenes, farmacia, consulta externa y patología clínica, además de hallar irregularidades en la contratación de médicos CAS.
A pesar de atender a más de 75 mil usuarios al mes de la costa y sierra ancashina, el nosocomio no tiene sala de mamografía y mantiene su mamógrafo inoperativo desde el 2023, sumado a la falta de aislamiento acústico en ecografía y fallas en el aire acondicionado de rayos X.
Durante la inspección del Órgano de Control Institucional, se evidenció que el área de emergencia carece de infraestructura e insumos básicos; el ambiente de triaje no cuenta con lavamanos ni balanza, mientras que el tópico de gineco-obstetricia no posee baño ni vestidor para las pacientes.
La situación es crítica en los tópicos de medicina, cirugía y pediatría, donde los auditores constataron la ausencia de coches de paro, electrocardiógrafos, laringoscopios, martillos de reflejos y sets para punción lumbar, además del ocultamiento de los horarios del personal de turno.
En la sala de shock trauma faltan analizadores de gases portátiles, equipos de electrocauterio y colchones antiescaras; paralelamente, la sala de observación no dispone de duchas con agua caliente ni conexiones empotradas para los sistemas de aire comprimido y aspiración.
Las irregularidades se extienden a la farmacia, donde se hallaron medicamentos pegados a las paredes, blísteres cortados sin lote ni fecha de vencimiento y recetas de fármacos controlados despachadas sin el sello reglamentario del profesional responsable.
Asimismo, el área de mezclas oncológicas permanece inoperativa y funciona como depósito, manteniendo archivada desde hace dos años una campana de flujo laminar para quimioterapias que jamás se utilizó.
En la consulta externa faltan baños para personas con discapacidad, los estetoscopios lucen en mal estado y se comprobó el préstamo indocumentado de equipos entre consultorios, sumado a la contratación de médicos bajo el régimen CAS sin haber pasado por un concurso público.
El informe de control ya fue notificado formalmente a la dirección del hospital para que adopte acciones correctivas de inmediato y garantice una atención digna a los usuarios.
