En medio de un contexto regional marcado por malas noticias, una luz de esperanza se hizo realidad gracias a la oportuna y decidida intervención del personal del Hospital de Huari, que logró evitar una tragedia y salvar la vida de la señora Elba Mendoza Ríos, así como la de su recién nacido.
La paciente acudió únicamente para un control ecográfico rutinario, procedente de Vincococha, Pomallucay, distrito de San Luis, en la provincia de Carlos Fermín Fitzcarrald, sin imaginar que durante la evaluación médica se identificaría una situación de alto riesgo obstétrico. Presentaba antecedente de cesárea y un embarazo con escaso líquido amniótico, motivo por el cual se activaron de inmediato los protocolos de emergencia.
Ante este escenario, el equipo de salud decidió realizar una cesárea de urgencia. Durante el procedimiento se evidenció falta de una adecuada contracción uterina y sangrado activo, logrando inicialmente estabilizar a la paciente. No obstante, el sangrado reapareció de forma persistente, complicando su evolución clínica.
Frente a esta situación crítica, se evaluó su referencia al hospital de Huaraz; sin embargo, debido al estado clínico de la paciente, ya no se encontraba en condiciones seguras para el traslado, por lo que el equipo médico tomó la decisión determinante de reingresarla de inmediato a sala de operaciones.
Tras aproximadamente dos horas y media de intervención, se realizó una histerectomía abdominal, procedimiento complejo que resultó clave para salvarle la vida. La paciente ingresó con hemoglobina de 14, descendiendo posteriormente hasta 7, por lo que fue necesario administrarle cinco unidades de paquetes globulares, logrando una evolución clínica favorable.
La intervención fue liderada por el médico especialista ginecólogo Luis Gustavo Bermúdez Azaña, con el soporte del médico anestesiólogo Billy Alex Collazos Jara, la médico Kelly Flores Jara y la médico cirujana general Daniela Gutiérrez. Asimismo, se contó con la participación de la enfermera Gaby Sifuentes Mory, instrumentista y especialista en sala de operaciones, junto a Antonia Mallqui Mory, técnica circulante, además del valioso trabajo del personal de enfermería y técnicos asistenciales y el monitoreo de la directora del nosocomio, Lic. Mariela Belleza Almeyda.
Este caso, que contrasta con recientes hechos lamentables ocurridos en otras provincias, evidencia que cuando existe criterio médico oportuno, trabajo en equipo y capacidad resolutiva, es posible marcar la diferencia entre la vida y la muerte, incluso en situaciones de extrema complejidad.
En ese contexto, el Julio Vivar Ángeles, director ejecutivo de la Red de Salud Conchucos Sur, quien realizó monitoreo permanente del caso, felicitó y reconoció la labor del equipo médico, de enfermería y técnico del Hospital de Huari, destacando su profesionalismo y capacidad de respuesta frente a una emergencia de alto riesgo. Asimismo, informó que desde la Red de Salud se viene fortaleciendo los servicios, mediante la contratación de médicos especialistas, con el objetivo de mejorar la capacidad resolutiva del hospital.
Del mismo modo, se hace un llamado a las autoridades locales y a la empresa privada, en especial a la Compañía Minera Antamina, a sumar esfuerzos de manera articulada, con el único fin de velar por la salud de la población de las provincias de Antonio Raymondi, Carlos Fermín Fitzcarrald y Huari, así como de la población de la hermana provincia de Huacaybamba.
Actualmente, la madre y el recién nacido se encuentran estables y en buen estado de salud, convirtiéndose este hecho en un mensaje de esperanza y en un reconocimiento al personal de salud que, con vocación y responsabilidad, cumple su misión de salvar vidas.
