Mientras se acumulan seis iniciativas parlamentarias para censurar o vacar a José Jerí, Fuerza Popular y el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, cierran filas en nombre de la “estabilidad”, descalifican a la oposición y bloquean un debate inmediato en el Pleno.
El presidente José Jerí continúa en medio de la tormenta política por sus reuniones no registradas con el empresario chino Zhihua Yang. Keiko Fujimori, a través de la bancada de Fuerza Popular, y el titular del Parlamento, Fernando Rospigliosi, han asumido un rol central en su defensa, al descartar una censura inmediata, rechazar la convocatoria a un Pleno extraordinario y presentar las críticas como parte de un intento de desestabilización.
El respaldo no se limita a declaraciones aisladas. Fuerza Popular difundió un comunicado en el que, aunque reconoce dudas sobre la conducta de Jerí, se niega a apoyar cualquier medida que implique su salida en este momento. La bancada fujimorista optó por un discurso de “orden” frente al “caos”, con el que busca deslegitimar las mociones promovidas desde distintos sectores del Parlamento.
