Lo que empezó como una oportunidad laboral terminó en una pesadilla. Una empresaria del sector cosméticos descubrió que la persona que orquestaba las amenazas de muerte en su contra era su propia trabajadora, Naomi Okuma Fasanato (19), quien facilitaba información privilegiada a una banda criminal para exigirle el pago de S/70,000.
La víctima, identificada como Jenny, comenzó a recibir mensajes extorsivos a inicios de 2026. Sin embargo, un detalle fue el hilo que desenredó la trama. Mientras que todo su personal la llamaba «señora», la joven Naomi insistía en decirle «señorita Jenny», a pesar de las correcciones.
Esa misma forma de trato aparecía en los mensajes de los extorsionadores.
«Esa fue la pieza clave. Ella nunca cambió el trato, y así era como me escribían para amenazarme», relató la empresaria a ATV.
Gracias a un operativo de la Policía Nacional (PNP), se logró interceptar a los sospechosos en el jirón Callao, en el Cercado de Lima.
Los sujetos se encontraban a bordo de una camioneta realizando labores de vigilancia cerca de uno de los locales de la víctima.
Entre los detenidos figuraban Naomi Okuma Fasanato (19), Junior Rodríguez Cueva (23); pareja de la joven, y Richard Cornejo González (18); militar en actividad.
Según las investigaciones, la joven no solo vigilaba los movimientos de su jefa, sino que también amedrentaba a sus propios compañeros de trabajo para desestabilizar el negocio y forzar el pago de la «cuota inicial» de 70 mil soles.
Juez libera a la principal sospechosa
A pesar de las pruebas y el seguimiento policial, el sistema judicial asestó un golpe emocional a la víctima. El juez Arnold Velasco Hidalgo dispuso la libertad de Naomi Okuma pocas horas después de su detención.
La decisión ha generado frustración en la empresaria, quien manifestó sentirse desprotegida por el Estado. «Yo lloro no de miedo, sino de impotencia», expresó.
Por seguridad y ante el temor de nuevos ataques, Jenny se vio obligada a cerrar sus dos locales comerciales en Lince y el Centro de Lima.
Hoy, la empresaria intenta sacar adelante su negocio de cosméticos desde su hogar, utilizando las transmisiones en vivo por redes sociales como su única forma de venta.
Perú21
