Condcutores enfrentan fuerte alza de precios en los diversos grifos.


La crisis generada por la rotura de los ductos de gas natural en Cusco ya empieza a sentirse con fuerza en los bolsillos de los conductores. En Lima y Huaraz el precio de la gasolina ha registrado alzas en diversos grifos y en algunos casos ya supera los S/19 por galón, según Facilito de Osinergmin, en medio de la restricción temporal del Gas Natural Vehicular (GNV) que obliga a cientos de miles de vehículos a migrar a combustibles más caros.
El impacto ocurre luego de que el Gobierno priorizara el suministro de gas natural para hogares y transporte público tras la emergencia en el sistema de transporte operado por Transportadora de Gas del Perú (TGP). Como consecuencia, cerca de 335.000 vehículos livianos que utilizan GNV han tenido que recurrir a gasolina o diésel, lo que ha elevado la demanda en los grifos.
De acuerdo con Facilito, el precio del gasohol regular en Lima presenta una fuerte dispersión. Los datos muestran que el galón se vende en promedio a S/15,65 en Lima Centro, S/14,74 en Lima Norte y S/14,66 en Lima Sur. Sin embargo, especialistas advierten que en algunos distritos los precios pueden elevarse considerablemente.
Conductores pagarían hasta el triple en combustible
El alza de los combustibles ya impacta directamente en el transporte. El gerente de Estudios Económicos de la Asociación Automotriz del Perú (AAP), Alberto Morisaki, explicó que la migración forzada a gasolina implica un incremento significativo en los costos de operación.
“Un vehículo a gas natural es 70% más barato que uno que usa gasolina. Un taxista podría gastar alrededor de S/700 al mes con GNV, pero con gasolina ese monto puede superar los S/2.200”, detalló.
Según el especialista, un taxista que recorre alrededor de 200 kilómetros diarios pasará de gastar cerca de S/20 diarios en GNV a más de S/70 al día usando gasolina. “Es casi tres veces el gasto. Esa mayor demanda de gasolina también empuja el precio del combustible”, añadió.
El impacto no se limita al transporte individual. Morisaki advirtió que el aumento de los costos energéticos terminará trasladándose a los consumidores. “Esto aumentará el costo del transporte de carga y el flete. Finalmente quien paga la factura es el cliente final”, afirmó.
