El estruendo interrumpió la rutina del mediodía en Pisco. A las 12:55 p.m. del martes 17 de febrero, una explosión sacudió las instalaciones del Cuartel “El Polvorín”, en el distrito de Independencia, provincia de Pisco. La onda expansiva se percibió a varios kilómetros y encendió las alarmas en viviendas cercanas, donde vecinos salieron a las calles sin saber con precisión qué había ocurrido.
Minutos después, el silencio fue reemplazado por sirenas y movimiento militar. La información oficial confirmó que el estallido se produjo durante labores de manipulación y destrucción de material explosivo, en específico granadas destinadas a su eliminación. El hecho dejó siete militares heridos y un soldado reportado como no ubicado.
El nombre del efectivo desaparecido pronto se difundió: Erick Eduardo del Piero Ochoa Candela, de 19 años, quien ingresó al servicio militar en setiembre de 2025. La noticia movilizó a su familia hacia Pisco, donde exige respuestas claras sobre su paradero y sobre lo ocurrido dentro del recinto militar.
Un soldado desaparecido tras la explosión
El Ejército Peruano informó mediante comunicado que, tras el conteo preventivo del personal, uno de los soldados no fue ubicado. Desde entonces, equipos de búsqueda y rescate trabajan entre los escombros del Centro de Municiones del Ejército, conocido como “El Polvorín”.
La familia de Erick Ochoa cuestiona la versión inicial difundida por la institución castrense. Considera insuficiente que, frente a una explosión de esa magnitud, solo se informe una desaparición sin mayores detalles. Los parientes del joven llegaron hasta la provincia para solicitar la intervención del Ministerio Público y exigir diligencias inmediatas.
Victoria Candela, madre del soldado, expresó su indignación y angustia ante los medios locales. Entre lágrimas, recordó que su hijo recién comenzaba su servicio militar y no contaba con experiencia en manipulación de explosivos. “Que digan toda la verdad”, reclamó, al tiempo que reiteró que no se retirará del lugar hasta conocer con certeza qué ocurrió dentro del polvorín y cuál es el destino de su hijo.
El joven formaba parte del personal que realizaba labores técnicas cuando se produjo el siniestro. Según la versión preliminar, la detonación ocurrió durante maniobras de traslado de granadas destinadas a su destrucción, lo que generó una onda expansiva que además provocó un incendio y daños en las instalaciones internas.
El estallido dejó siete soldados heridos, entre ellos un suboficial y seis miembros de tropa. Tras la explosión, el personal médico militar activó los protocolos de emergencia y trasladó a los afectados al Hospital San Juan de Dios de Pisco para atención inicial.
Cuatro de los heridos con lesiones de mayor gravedad fueron evacuados por vía aérea desde la base de San Andrés hacia el Hospital Militar Central, en Lima, donde reciben atención especializada. Los otros tres permanecen en el hospital de Pisco bajo observación médica.
El alto mando dispuso medidas de seguridad en la zona para evitar riesgos adicionales y descartó la posibilidad de nuevas explosiones. La zona del siniestro permanece restringida mientras continúan las labores técnicas y la búsqueda del soldado desaparecido.
