La Fiscalía logró reconstruir las últimas horas de vida de la suboficial Marleni Marta Rucana Silvestre, desaparecida el sábado 21 de febrero de 2026, mediante registros de cámaras de videovigilancia, testimonios policiales y pericias criminalísticas que ubican al suboficial José Enrique Villafán Arteaga como la última persona con la que estuvo antes de desaparecer.
La secuencia de hechos permite establecer una cronología detallada que muestra cómo la víctima salió de su centro de labores, abordó la camioneta del investigado y posteriormente desapareció tras dirigirse hacia la carretera Huaraz–Carhuaz.
Ingresó al trabajo, pero no registró salida
Según la investigación fiscal, Marleni Rucana ingresó a laborar a las 07:42 de la mañana en el sector de Paltay, quedando registrada su asistencia con firma y huella digital en el cuaderno de control. Sin embargo, no existe registro de salida. Entre 08:40 y 09:40 de la mañana, fue vista por el suboficial Dani Cántaro vistiendo ropa de civil el cual consistía en un buzo y una casaca negra con zapatillas blancas. Durante ese periodo salió a desayunar y regresó a su puesto de custodia de explosivos.
Salida que nunca tuvo retorno
A las 12:22 del mediodía, Marleni informó que saldría a almorzar. Llevaba una mochila negra y una bolsa roja. Tres minutos después, a las 12:25 p.m., una cámara de seguridad de la avenida Atusparia la captó caminando sola mientras realizaba una llamada telefónica y observaba en ambas direcciones de la vía.
Posteriormente, a las 13:13 horas, cámaras registraron el paso de una camioneta roja marca Ford con placa BJN-906, vehículo que pertenece al suboficial José Villafán. Minutos después, a las 13:30 horas, se registró el momento exacto en que Marleni abordó dicha camioneta. Desde ese instante quedó bajo el dominio del investigado.

Recorrido por Huaraz
Durante la tarde del 21 de febrero, el vehículo fue captado desplazándose por distintos puntos de la ciudad. A las 16:53 horas, la camioneta fue registrada estacionada cerca del domicilio de Villafán en la avenida 27 de Noviembre.
Más tarde, entre 19:19 y 19:22 horas, cámaras del hospedaje “Noches Mágicas” captaron el vehículo estacionado. Marleni descendió, ingresó al local durante unos tres a cuatro minutos y luego regresó al vehículo con una bolsa plástica, sentándose en el asiento del copiloto. Posteriormente ambos se dirigieron a la pollería “Cabaña del Abuelo”, donde permanecieron entre 19:30 y 20:23 horas.
El último mensaje
Mientras se encontraba con Villafán, Marleni continuó comunicándose por WhatsApp con su enamorado, John Maier Villafranca. Su último mensaje fue enviado a las 21:00 horas, en el que comentaba de manera casual sobre un equipo de fútbol que “daba pena”. Después de ese mensaje no volvió a responder comunicaciones.
Último registro con vida
Las cámaras registraron el desplazamiento de la camioneta entre 20:52 y 21:53 horas por la carretera Huaraz–Carhuaz. El último registro ocurrió a las 21:53 horas, cuando el vehículo fue captado ingresando a la salida del distrito de Shilla, en la provincia de Carhuaz. Desde ese momento, Marleni Rucana desapareció completamente.
Retorno sin la víctima
Según registros de videovigilancia, la camioneta regresó a Huaraz el 22 de febrero a las 00:11 horas. Las cámaras no registraron que Marleni descendiera en ningún punto del trayecto, lo que llevó a los investigadores a concluir que el vehículo retornó sin ella o con la víctima privada de su libertad o sin vida. A las 22:00 horas del 21 de febrero, el suboficial Dani Cántaro verificó la habitación de Marleni en la dependencia policial, encontrándola con candado y las luces apagadas.
Intento de ocultamiento
Horas después, Villafán realizó insistentes llamadas telefónicas a su hermano Mateo Villafán para que viajara desde Lima y retirara la camioneta. Las llaves del vehículo fueron enviadas mediante una combi interprovincial y el investigado insistió reiteradamente en que debía cambiarse el asiento delantero. Posteriormente el vehículo fue entregado a la Policía junto con el asiento original.
Pericias criminalísticas detectaron manchas de sangre humana tipo salpicadura en el cinturón de seguridad y en la consola central del vehículo, además de signos de limpieza reciente con productos químicos y soldaduras recientes en los rieles del asiento del copiloto.
Todos estos elementos llevaron al Poder Judicial a considerar que existían graves y fundados elementos de convicción contra el suboficial Villafán, quien finalmente se allanó al pedido de prisión preventiva durante la audiencia judicial.
Huaraz Noticias
