Un duro golpe contra la corrupción dentro de la Policía Nacional del Perú se registró en la región Puno. Once policías fueron detenidos durante un megaoperativo de la Fiscalía Anticorrupción tras ser acusados de integrar una presunta organización que cobraba dinero a contrabandistas para permitir el ingreso de mercadería ilegal desde Bolivia.
De acuerdo con las investigaciones, los agentes habrían exigido pagos que iban desde S/30 hasta S/300 a transportistas que cruzaban la frontera con productos de contrabando. A cambio, permitían el paso de camiones cargados con mercancía ilegal hacia los mercados del país.
El operativo incluyó allanamientos simultáneos en viviendas y dependencias en Juliaca y Puno, donde también fueron detenidos civiles que formarían parte de la red. Durante las intervenciones se incautó una gran cantidad de mercadería que habría ingresado de manera ilícita.
La investigación, liderada por el fiscal Arturo Zirena, reveló que los policías simulaban controles y operativos para aparentar legalidad, mientras facilitaban el paso de productos de contrabando.
Las autoridades indicaron que este caso expone cómo algunos malos elementos habrían convertido la frontera en un negocio ilegal, afectando la economía formal y traicionando la confianza de la población.
Los detenidos afrontarán investigaciones por presuntos delitos de organización criminal y corrupción, mientras continúan las diligencias para determinar si existen más implicados dentro de la institución policial.
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