A pocos meses de que se celebren las elecciones regionales y municipales en todo el país y en la región Áncash, el debate sobre la idoneidad y composición de las listas electorales ha tomado fuerza. Las alertas se encendieron tras confirmarse la inscripción de fórmulas a la gobernación regional donde los propios candidatos han integrado a familiares directos como aspirantes a la vicegobernación.
En diálogo con la prensa local, el analista y dirigente Diógenes Alvarado Collins cuestionó severamente estas agrupaciones políticas, señalando la presencia de un claro nepotismo político en partidos como Somos Perú y Alianza para el Progreso (APP).
«Hecha la ley, hecha la trampa. Jurídicamente no hay impedimento legal, pero sí hay impedimentos éticos y políticos. La política no puede ser la chacra de un grupo o de un clan familiar; tiene que ser un acto democrático donde participemos ampliamente todos», aseveró Alvarado Collins sobre la presencia de candidatos que llevan a hermanas o madres en sus planchas.
¿Qué revela este fenómeno en las organizaciones políticas regionales? Para el analista, esta práctica demuestra una profunda falta de institucionalidad y desconfianza interna dentro de los mismos partidos, los cuales han terminado convertidos en agencias electorales sin formación de bases.
«¿Qué dice esto de un candidato? Que no confía en el resto de su organización, prefiere confiar en la mamá o en la hermana. Los partidos se han vuelto reclutadores de clanes familiares para entregarles el poder a manos llenas y hacer lo que se les dé la gana», enfatizó con dureza Alvarado.
Asimismo, advirtió sobre la responsabilidad del electorado ancashino frente a campañas ostentosas que movilizan buses y caravanas masivas sin sustento programático real, instando a la ciudadanía a emitir un voto consciente en las urnas para frenar el avance de este tipo de candidaturas.
