Familias de pacientes con diabetes tipo 1 denunciaron el sábado 7 de marzo el desabastecimiento total de insulina en el sistema de salud nacional. Alrededor de veinte mil personas, incluyendo un elevado número de niños y adolescentes, dependen de este medicamento esencial para regular su glucosa diariamente y evitar riesgos mortales.
La escasez se registra en todos los establecimientos del Ministerio de Salud, donde los inventarios han llegado a cero. El fenómeno afecta también al sistema de EsSalud y se extiende a múltiples farmacias privadas en distintas zonas del país.

Regiones también reportan desabastecimiento del medicamento
La crisis trasciende los límites de la capital y golpea con fuerza las regiones del interior. En ciudades como Cusco, Arequipa, Tacna, Huánuco, Loreto y Trujillo los pacientes enfrentan la misma dificultad para conseguir el fármaco indispensable.
Centros hospitalarios de referencia en Lima, tales como el Hospital del Niño de Breña, el Hospital Dos de Mayo, el Hospital Loayza y el Hospital Rebagliati, reportan ausencia completa de insulina. Los afectados deben desplazarse entre instituciones sin lograr obtener el tratamiento que necesitan para subsistir.
La preocupación se intensificó tras la reunión sostenida el pasado 6 de marzo entre delegados de pacientes y altos funcionarios del sector sanitario. Durante el encuentro, los representantes del Ministerio de Salud, el Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud y la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas confirmaron la falta de proveedores disponibles en el corto plazo.
Especialistas médicos y familiares de los pacientes reiteran que la insulina no representa una opción terapéutica sino una necesidad vital para las personas con diabetes tipo 1. La interrupción del suministro puede provocar descompensaciones metabólicas severas que evolucionan hacia cuadros críticos e incluso la muerte en cuestión de horas o pocos días.
En el caso particular de niños y adolescentes, las familias prefieren la insulina análoga por su mayor efectividad y menor riesgo de complicaciones. El uso de insulina humana convencional genera efectos adversos que muchas optan por evitar mediante esta elección más segura.
Ante esta emergencia sanitaria, los representantes de los afectados exigen a las autoridades medidas inmediatas que garanticen la provisión estable del medicamento. Solo un abastecimiento oportuno y sostenido podrá prevenir que miles de peruanos enfrenten amenazas directas a su vida por esta carencia prolongada.
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