𝘌𝘭 𝘵𝘳𝘢́𝘨𝘪𝘤𝘰 𝘩𝘦𝘤𝘩𝘰 𝘴𝘶𝘤𝘦𝘥𝘪𝘰́ 𝘦𝘭 15 𝘥𝘦 𝘢𝘨𝘰𝘴𝘵𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘢𝘯̃𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘢𝘴𝘰́ 2025, 𝘺 𝘑𝘶𝘯𝘪𝘰𝘳 𝘙𝘢𝘮𝘪́𝘳𝘦𝘻 𝘓𝘪𝘯̃𝘢́𝘯 𝘦𝘴 𝘤𝘰𝘯𝘴𝘪𝘥𝘦𝘳𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘭 𝘳𝘦𝘴𝘱𝘰𝘯𝘴𝘢𝘣𝘭𝘦 𝘥𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘮𝘶𝘦𝘳𝘵𝘦 𝘢 𝘱𝘦𝘴𝘢𝘳 𝘲𝘶𝘦 𝘩𝘢𝘴𝘵𝘢 𝘭𝘢 𝘧𝘦𝘤𝘩𝘢 𝘱𝘳𝘦𝘵𝘦𝘯𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘭 𝘤𝘢𝘴𝘰 𝘴𝘦𝘢 𝘵𝘪𝘱𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢𝘥𝘰 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘩𝘰𝘮𝘪𝘤𝘪𝘥𝘪𝘰 𝘤𝘶𝘭𝘱𝘰𝘴𝘰, 𝘭𝘰 𝘤𝘶𝘢𝘭 𝘷𝘪𝘦𝘯𝘦 𝘴𝘪𝘦𝘯𝘥𝘰 𝘳𝘦𝘤𝘩𝘢𝘻𝘢𝘥𝘰 𝘱𝘰𝘳 𝘭𝘰𝘴 𝘧𝘢𝘮𝘪𝘭𝘪𝘢𝘳𝘦𝘴.
Es así que, que esta semana concluye la investigación en este sonado caso que causó la muerte del suboficial Gabriel Maguiña Guzmán, policía que habría sido asesinado en la Comisaría Sectorial de Yungay por el investigado.
Estos días son importantes ya que se determinará si Junior Ramírez Liñán, el asesino, será condenado a cadena perpetua.
Al respecto, la familia de Gabriel clama por justicia y exigen la máxima pena, manifestando que que, seis meses después del asesinato de un hombre indefenso, su dolor sigue siendo insoportable. Gabriel fue asesinado mientras dormía en su mismo centro de trabajo en la Comisaría de Yungay después su patrullaje candado se quedó dormido para luego despertar y seguir trabajando y con una bala que impactó su cerebro, un acto que revela la cobardía y premeditación de este crimen.
Agregan además que es inaceptable que el asesino se aferre al derecho al silencio, sabiendo que su acción fue planificada. Las pruebas son contundentes: la balística y otros indicios evidencian su culpabilidad.
Finalizaron su pronunciamiento público refiriendo que, la familia y la comunidad no permitirán que la impunidad prevalezca. Exigimos que Junior Ramírez reciba la pena máxima de cadena perpetua. ¡Es un llamado urgente a la acción para que se haga justicia por Gabriel y su dolorosa pérdida!
