El Congreso aumentó su planilla a S/ 906 millones mientras se aplican recortes presupuestales a universidades públicas y al sector salud para 2026.
Mientras la ciudadanía padece el continuo deterioro de sus servicios básicos, el Congreso de la República duplicó su presupuesto en planillas durante los últimos cinco años. Según los datos oficiales, el gasto del Parlamento pasó de S/ 402 millones en el año 2021 a superar los S/ 906 millones para el 2025. Este vertiginoso incremento responde a un sistema de altos sueldos, bonos extraordinarios y beneficios exclusivos para el personal legislativo, un contraste abismal que ha desatado la indignación de la población y los gremios a nivel nacional.
Los beneficios del Parlamento frente al ajuste presupuestal
La brecha entre los privilegios de la clase política y la realidad ciudadana se evidencia en las cifras asignadas para los próximos periodos fiscalizadores. A continuación, se detallan los puntos más críticos de esta disparidad:
- Contrataciones de confianza: Cada uno de los 130 parlamentarios cuenta con la facultad de contratar hasta siete trabajadores de confianza, cargando el presupuesto público con sueldos superiores al promedio nacional.
- Golpe a las universidades: Para el 2026, las universidades públicas del Perú enfrentarán un severo recorte de S/ 288 millones (aproximadamente el 10% de sus arcas), perjudicando obras de infraestructura y servicios académicos.
- Afectación a becas: Estudiantes y colectivos han denunciado posibles restricciones y ajustes presupuestales en programas clave como Beca 18 y Beca Bicentenario.
Crisis en el sector salud y descontento ciudadano
El impacto del ajuste también alcanza directamente al sistema sanitario del país. La reducción en el gasto de capital pone en grave riesgo la ejecución de más de 200 establecimientos de atención primaria contemplados en el “Plan 1000”. Frente a esta situación, diversos gremios médicos advirtieron un deterioro progresivo en la calidad de atención y un inminente desabastecimiento en los hospitales del Estado. La opinión pública y la comunidad académica de Huaraz y todo el Perú cuestionan fuertemente que se prioricen beneficios internos en el Legislativo mientras la salud y la educación se debilitan.
