
A través del trabajo articulado, se garantizó su acceso a atención especializada y cuidado diurno. Además, se gestionó ayuda humanitaria para su familia y se impulsan acciones para que cuente con una vivienda segura.*
La Defensoría del Pueblo, a través de la Oficina Defensorial de Áncash y en el marco del Programa Rompiendo Cadenas de la Adjuntía para la Niñez y la Adolescencia, logró que un niño de 7 años, en situación de alta vulnerabilidad, acceda a servicios de salud y protección social, tras identificar las dificultades que enfrentaba su madre para garantizar su atención y cuidado.
Durante una visita domiciliaria, se advirtió que la madre asumía el cuidado de sus dos hijos menores de edad y trabajaba conduciendo un mototaxi para sostener económicamente a su familia. Asimismo, se identificó que el niño requería atención psicológica y oftalmológica, y que no contaba con un espacio adecuado de cuidado mientras su madre cumplía su jornada laboral.
