Increíblemente el menor fue regresado a su casa en Casma con tratamiento ambulatorio hasta esperar los resultados de la muestra que nunca llegaron a conocer sus padres.
El director de la Red de Salud Pacífico Sur, Dr. Miguel Namihas Gonzales, confirmó que el niño de 10 años falleció a consecuencia del dengue, convirtiéndose en la primera víctima mortal de esta edad en la región Áncash durante el 2026. El caso ha generado preocupación y abre interrogantes sobre la atención y el seguimiento que recibió el menor.
Durante una conferencia de prensa junto al director del Hospital San Ignacio de Casma, Namihas explicó que el niño llegó al establecimiento el martes 27 de octubre con síntomas que inicialmente requerían confirmación mediante una prueba. Según la versión brindada por el funcionario, el menor recibió tratamiento ambulatorio y regresó a su vivienda mientras se esperaba el resultado. El director señaló que el personal de salud estuvo en comunicación permanente con la madre para monitorear la situación del menor mientras permanecía en su casa.
Sin embargo, el viernes 30 de octubre, la madre volvió a llevar al niño al hospital de Casma porque su estado de salud había empeorado. Ante la gravedad del cuadro, fue atendido y referido de emergencia al Hospital Regional Eleazar Guzmán Barrón, en Nuevo Chimbote, donde finalmente falleció esa misma noche. La madre del menor también habría dado positivo a dengue, según lo informado por las autoridades sanitarias.
Pero la preocupación va más allá de este lamentable fallecimiento. De acuerdo con el reporte difundido por la Red de Salud Pacífico Sur, Casma registra 493 casos de dengue, de un total de 532 en toda la jurisdicción de esta red de salud. La información pública más reciente consultada no detalla cuántos de esos 493 pacientes presentaron signos de alarma o desarrollaron dengue grave. Como referencia, un reporte anterior, al 25 de septiembre, contabilizaba 155 casos en Casma, de los cuales 55 presentaban signos de alarma; esa cifra no debe confundirse con el balance actual.
El director también advirtió que las labores de prevención enfrentan dificultades porque algunos vecinos no permiten el ingreso de las brigadas sanitarias a sus viviendas para inspeccionar y eliminar los criaderos del zancudo transmisor. No obstante, este fallecimiento también pone sobre la mesa la necesidad de examinar la capacidad de respuesta del Hospital San Ignacio, el seguimiento de los pacientes atendidos de manera ambulatoria y las condiciones disponibles para atender oportunamente los casos que se complican.
Un niño ha perdido la vida y Casma enfrenta cientos de contagios. La población necesita prevención efectiva, vigilancia epidemiológica y establecimientos de salud preparados para responder cuando un paciente empeora.
