El cuerpo de Jaime Marchand Pérez fue localizado en un canal de regadío cerca de Carquín tras permanecer desaparecido desde el viernes. ¿Las autoridades negligieron la búsqueda inicial denunciada por la familia antes del trágico desenlace?
Este lunes, la intensa búsqueda de Jaime Marchand Pérez, de 38 años, concluyó con el hallazgo de su cadáver en un canal de regadío cercano al ingreso del distrito de Carquín, en la provincia de Huaura. El cuerpo del comerciante yacía en una zona descampada próxima a los acantilados de la playa y evidenciaba graves lesiones, incluyendo contusiones en el cráneo y cortes en las extremidades superiores.
El macabro hallazgo se concretó tras días de desesperación de sus parientes, quienes denunciaron su desaparición el pasado viernes 9 de octubre. Horas antes de ubicar el sitio del crimen, la familia realizó una protesta en las afueras de la comisaría de Cruz Blanca para exigir celeridad en las investigaciones, criticando que los efectivos policiales les exigieron aguardar 48 horas para formalizar la búsqueda.
El fiscal a cargo del caso en Huacho, Alex León, detalló que el deceso fue provocado por un traumatismo encefalocraneano severo debido a un contundente impacto en la cabeza. Asimismo, la autoridad fiscal ratificó que la víctima presentaba cortes profundos en ambos brazos causados por un elemento punzocortante, cuya intencionalidad y momento exacto de ejecución serán materia de peritajes.
La principal hipótesis de las autoridades apunta a esclarecer las circunstancias de un encuentro que sostuvo el comerciante en Carquín previo a su desaparición. Informes preliminares indican que la víctima habría estado ingiriendo bebidas alcohólicas con un grupo de conocidos, contexto en el que se habría desatado un violento enfrentamiento que culminaría con su deceso.
Con el objetivo de reconstruir el itinerario final del occiso, el Ministerio Público y agentes de la Divincri de Huacho vienen recabando las grabaciones de videovigilancia de la zona. Las imágenes permitirán individualizar a los acompañantes de la víctima y determinar cómo terminó abandonado en la zanja de regadío.
«Estamos ahorita revisando el recorrido para poder ver cámaras correspondientes y ver qué es lo que ha pasado realmente», declaró el fiscal León. El material audiovisual y las declaraciones testificales resultarán claves para esclarecer la secuencia cronológica y delimitar las responsabilidades penales del entorno que estuvo presente.
La víctima se ganaba la vida comerciando indumentaria deportiva y de gimnasio en el conocido bulevar La Merced, habiendo sido divisado con vida por última vez en las inmediaciones de la losa deportiva local. Según indicaron sus parientes al medio Siscom TV, descubrieron el cadáver al notar la presencia de tres canes que rondaban y mordían la estructura, versión que será corroborada en las actas policiales.
Las autoridades judiciales continúan con el levantamiento de evidencias en el sector mientras los deudos exigen la pronta identificación y captura de los autores del sangriento hecho.
