Tras permanecer prófugo de la justicia, la Policía atrapó en la selva central a Orlando Garay Ríos, acusado de asesinar a tiros a una joven madre ancashina. ¿Inicia finalmente el camino a la justicia para los dos niños que quedaron huérfanos?
La Policía Nacional capturó en San Luis de Shuaro, región Junín, a Orlando Sergio Garay Ríos (28), quien tenía una orden de captura vigente por el presunto feminicidio de Soledad Rubina Valenzuela, natural de Huaripampa, distrito de San Marcos, provincia de Huari, Áncash.
Según los antecedentes del caso, la víctima habría recibido cinco disparos de arma de fuego y dejó en la orfandad a dos menores de edad, quienes tenían 2 y 5 años cuando ocurrieron los hechos.
La intervención se realizó durante el operativo policial «Impacto». Tras verificar sus datos en el sistema E-SINPOL y en el portal del Ministerio del Interior, los agentes confirmaron que figuraba en la lista de Los Más Buscados.
El investigado fue trasladado a una dependencia policial para las diligencias correspondientes. Sobre él pesaba una orden judicial de nueve meses de prisión preventiva dictada por el Octavo Juzgado de Investigación Preparatoria de Huaraz.
La captura constituye un avance en la búsqueda de justicia por la muerte de la joven madre ancashina.
