
Sindicatos reaccionaron en contra de la medida considerando que afecta la libertad sindical de los trabajadores.
Siderperú, la principal empresa siderúrgica con sede en Chimbote y una de las más antiguas del país, comunicó la decisión el lunes 31 de agosto a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) mediante un “Hecho de Importancia”.
Según la información reportada, la empresa cuenta con 896 trabajadores registrados a julio, por lo que la desvinculación anunciada alcanzaría aproximadamente al 13 % de su personal.

Cierre de línea de negocio
De acuerdo con el documento remitido a la SMV, la principal razón del cese colectivo sería el cierre de la línea de negocio de Viales, cuya continuidad, según la empresa, se habría vuelto inviable debido a la variación de la demanda y a sus resultados de rentabilidad proyectados a largo plazo.
La compañía también anunció una reorganización de otros procesos, entre ellos Enderezado de Alambrón, Estandarización y Centros de Distribución, además de la optimización de determinadas funciones mediante mejoras operativas, tecnológicas y administrativas implementadas en los últimos años.
Siderperú sostiene que la reestructuración busca afrontar situaciones estructurales, elevar sus niveles de eficiencia y fortalecer su capacidad competitiva frente a las nuevas condiciones del mercado.
La empresa informó, asimismo, que el proceso contemplará programas de retiro voluntario y recordó que previamente implementó mecanismos de movilidad interna, reubicaciones temporales y programas de capacitación.

Sindicatos anuncian acciones
La medida generó el inmediato rechazo de las organizaciones sindicales. El Sindicato de Empleados de Siderperú y la Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos del Perú cuestionaron el anuncio y adelantaron la realización de protestas y acciones legales al considerar que se trataría de un despido masivo.
La preocupación sindical se incrementó luego de conocerse que entre los trabajadores comprendidos en el proceso estaría el secretario general del Sindicato de Empleados de la empresa, situación que, según los representantes de los trabajadores, podría comprometer el ejercicio de la libertad sindical.
La CGTP también se pronunció en contra del proceso y reclamó a las autoridades laborales intervenir para evitar que la reestructuración termine afectando derechos laborales y sindicales.
El nuevo anuncio se produce, además, meses después de que Siderperú cuestionara en julio el proyecto para construir una nueva planta siderúrgica de capitales chinos en Chilca. En aquella oportunidad, la empresa sostuvo que las obras avanzaban sin contar, según su denuncia, con las licencias de edificación ni con el correspondiente estudio de impacto ambiental (EIA).

El cese deberá ser autorizado
Al tratarse de una medida que comprende a más del 10 % de la plantilla laboral, el cese colectivo debe seguir el procedimiento establecido por la legislación laboral peruana y contar con la evaluación y aprobación de la Autoridad Administrativa de Trabajo.
El proceso podría abrir ahora un nuevo frente de confrontación entre la administración de Siderperú y sus trabajadores, mientras los sindicatos preparan medidas de protesta y acciones legales para intentar frenar la desvinculación de los 111 empleados.


