Áncash se colocó a la cabeza de todas las regiones del país en transferencias generadas por la actividad minera durante este año. La cifra ya supera los 2226 millones de soles, según el último Boletín Estadístico Minero (BEM) publicado por el Ministerio de Energía y Minas (Minem).
Ese monto no es un dato aislado. Corresponde a la suma de tres conceptos clave: el canon minero, las regalías mineras y el derecho de vigencia y penalidad, los mecanismos a través de los cuales la actividad extractiva devuelve recursos a los territorios donde opera.
¿Qué tan lejos está el resto del país? Bastante. Arequipa aparece en segundo lugar con más de 1488 millones de soles, seguida por Apurímac con 1446 millones y Cajamarca con 1250 millones. La diferencia entre el primer y el segundo puesto supera los 700 millones de soles, una brecha que confirma el peso que tiene la región ancashina dentro del mapa minero nacional.
El panorama a nivel país tampoco pasa desapercibido. Las transferencias mineras a nivel nacional llegaron a más de 13 095 millones de soles en lo que va del 2026, la cifra más alta registrada en toda la historia de este indicador.
Canon minero: el gran motor de la cifra
Dentro de ese total nacional, el canon minero es, por lejos, el componente más pesado. Acumuló más de 9564 millones de soles, un salto de 36.8 % frente a lo transferido durante todo el 2025. Es el crecimiento que explica buena parte del récord histórico.
Las regalías mineras, tanto legales como contractuales, sumaron más de 3251 millones de soles hasta julio de este año. Mientras tanto, el derecho de vigencia y penalidad —el concepto más pequeño de los tres— superó los 279 millones de soles.
Estos recursos no se quedan en una cuenta genérica del Estado. Están destinados a financiar proyectos de inversión pública y a fortalecer el proceso de descentralización, tanto en los gobiernos regionales como en las municipalidades que reciben directamente estas transferencias.
Para Áncash, el dato confirma un patrón que se repite año tras año: la región vuelve a ser la que más recursos mineros recibe en todo el Perú. La pregunta que queda en el aire es la de siempre. ¿Se traducirá ese dinero en obras que realmente lleguen a la población?
