
El Gobierno declaró en emergencia la pesca y la acuicultura durante 120 días y encargó al Ministerio de la Producción (Produce) la elaboración de un plan que permitirá adoptar medidas excepcionales frente a los efectos de El Niño 2026-2027, en un escenario en el que la actividad ya enfrenta cambios en la disponibilidad y distribución de recursos como la anchoveta.
La medida fue establecida mediante el Decreto Supremo n.° 012-2026-PRODUCE, que dispone la aprobación del Plan de Emergencia de los Subsectores Pesca y Acuicultura en un plazo de 15 días hábiles. El documento tendrá como objetivo lograr una respuesta del Estado ante las eventuales afectaciones del fenómeno y generar condiciones para fortalecer las cadenas productivas pesqueras y acuícolas y a sus actores vinculados.
La decisión se sustenta en las proyecciones del ENFEN, que mantiene la alerta de El Niño Costero y prevé la continuación del fenómeno hasta el verano, con una magnitud más probable entre fuerte y extraordinaria. Para el Pacífico ecuatorial central, en tanto, se proyecta que El Niño se extienda hasta inicios del otoño de 2027.
En este escenario, el decreto advierte que el fenómeno puede afectar la disponibilidad, distribución, accesibilidad y abundancia de los recursos hidrobiológicos, así como su estructura poblacional, sanidad e inocuidad. También identifica riesgos para la infraestructura, los activos productivos, las cadenas de suministro y la continuidad de las actividades económicas.
Uno de los cambios previstos alcanza a la anchoveta. Según las proyecciones recogidas en la norma, el stock norte centro se mantendría replegado frente a la costa central, dentro de las 10 millas náuticas y a profundidades mayores a su promedio habitual.
Frente a este panorama, el plan contemplará seis líneas de acción: investigación científica para el aprovechamiento sostenible de los recursos hidrobiológicos; medidas de ordenamiento pesquero para aprovechar recursos de oportunidad; facilidades administrativas y sanitarias para adecuar y mantener las actividades de procesamiento; facilidades para el pago de multas administrativas pesqueras, acuícolas y sanitarias; acciones para promover la comercialización y dinamizar el mercado de productos hidrobiológicos, y acceso a financiamiento.
El decreto no precisa cómo se aplicarán estas medidas ni cuáles serán sus alcances específicos. Esos aspectos deberán definirse con la aprobación e implementación del plan.
La emergencia comprende la ejecución de medidas y acciones de excepción, inmediatas y necesarias, tanto de respuesta como de reactivación económica frente a los efectos de El Niño. Su implementación será objeto de seguimiento y evaluación por el Produce, que además podrá aprobar medidas complementarias y modificar o ampliar las líneas de acción del plan.
Sindicato JOB cuestiona reacción tardía del Produce
La declaratoria de emergencia fue cuestionada por el Sindicato de Pescadores José Olaya Balandra de Chimbote, que consideró que el Produce reaccionó recién ahora ante una situación que había sido advertida desde meses atrás.
“Este escenario lo habíamos previsto desde hace muchos meses atrás, sin que el Produce le dé la importancia debida”, señaló el gremio en un mensaje difundido en su página de Facebook, en el que cuestionó además que el ministerio “más se haya preocupado por continuar con la temporada de pesca”.
El sindicato también sostuvo que la emergencia no comprende a la pesca industrial. Sin embargo, la norma aprobada no establece expresamente una exclusión para esa actividad. El alcance concreto de las medidas deberá conocerse con la aprobación del plan de emergencia.
Recién el 20 de agosto, el Produce dispuso el cierre definitivo de la primera temporada de pesca de anchoveta en la zona norte centro. La decisión se adoptó luego de que la operación Eureka determinara que el 65 % de la biomasa estaba conformada por juveniles y que el desove se mantenía por debajo de los valores históricos esperados para la época.
