

La costa central del Perú acumula energía sísmica desde el megaterremoto de 1746. Un escenario de Cenepred estima el impacto que tendría un evento de gran magnitud y advierte que el Callao enfrentaría además el riesgo de un tsunami.
El terremoto de magnitud 7,4 que golpeó Colombia volvió a poner sobre la mesa una pregunta inevitable en un país ubicado frente a una de las zonas sísmicas más activas del planeta: ¿qué tan preparado está el Perú para enfrentar un movimiento de gran magnitud? La respuesta no pasa por anticipar cuándo ocurrirá, algo que la ciencia todavía no puede hacer, sino por conocer dónde se encuentran las mayores vulnerabilidades y reducirlas antes de una emergencia.
Un escenario de riesgo elaborado por el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) calcula que más de 14 millones de personas podrían encontrarse en niveles de riesgo muy alto ante un terremoto de magnitud superior a 8,8. La costa concentra gran parte de esa exposición debido al proceso de subducción de las placas tectónicas frente al litoral peruano.
Lima aparece como el territorio con el mayor número de personas potencialmente afectadas, seguida por otras regiones costeras como Piura e Ica. El estudio no constituye un pronóstico ni significa que un terremoto de esas características vaya a producirse en los próximos días o meses. Se trata de un escenario utilizado para estimar daños posibles y orientar las medidas de prevención, preparación y respuesta.
Lima concentra casi 10 millones de personas expuestas
Según las cifras presentadas a partir del escenario de Cenepred, en Lima 9.806.121 habitantes de 56 distritos podrían resultar afectados ante un evento de gran magnitud. También quedarían expuestas cerca de 2,98 millones de viviendas, 620 establecimientos de salud y más de 5.600 kilómetros de vías
La preocupación no se limita al número de personas. El impacto sobre hospitales, colegios, carreteras, sistemas de agua y otras infraestructuras puede determinar la capacidad de una ciudad para responder durante las primeras horas después de un terremoto.
Piura figura también entre las regiones con mayor exposición, mientras que en Ica el escenario identifica a 433.615 personas y más de 156 mil viviendas potencialmente afectadas. El dato cobra particular relevancia cuando están por cumplirse 19 años del terremoto de Pisco del 15 de agosto de 2007, uno de los eventos sísmicos más destructivos ocurridos en el país durante las últimas décadas.
“Solo se habría liberado alrededor del 20 % de la energía acumulada”
El sismólogo César Jiménez Tintaya, profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, aportó otra dimensión al escenario durante una entrevista en RPP. Según explicó, la región central del Perú mantiene una importante acumulación de energía sísmica desde el megaterremoto ocurrido en 1746.
Jiménez recordó que posteriormente se produjeron terremotos importantes en 1940, 1966, 1974 y 2007, con magnitudes cercanas o superiores a 8. Sin embargo, sostuvo que esos eventos habrían liberado en conjunto alrededor del 20 % de la energía sísmica acumulada desde 1746.
“Eso significa que podría ocurrir un terremoto de magnitud 8,5 a 8,8 en la región central del Perú”, advirtió el especialista.
Su afirmación no implica que pueda establecerse cuándo ocurrirá el siguiente gran terremoto. El llamado “silencio sísmico” se utiliza para identificar zonas en las que no se ha registrado durante un periodo prolongado un evento capaz de liberar una parte significativa de la energía acumulada por el movimiento de las placas. INFOBAE PERU.
