Columnista Luis Rouillon denuncia falta de supervisión municipal en construcciones de hasta 14 pisos en zona altamente sísmica.
El reconocido analista Luis Eugenio Rouillon Marroquín lanzó una contundente advertencia sobre la seguridad de las edificaciones verticales en la ciudad de Huaraz, región Áncash. El pronunciamiento cuestiona de manera directa el crecimiento inmobiliario desmedido y la aparente falta de rigurosidad técnica por parte de las autoridades locales al momento de otorgar las licencias de edificación. Huaraz, al estar ubicada en una zona de alta sismicidad y con el trágico antecedente del terremoto de 1970, enfrenta un escenario de alta vulnerabilidad debido a la proliferación de conjuntos habitacionales que albergarán a cientos de familias.
Detalles del riesgo inmobiliario y el Plan de Desarrollo Urbano
El análisis del especialista pone al descubierto serias deficiencias estructurales y normativas en el ordenamiento de la capital ancashina:
- El Plan de Desarrollo Urbano (PDU) provincial se encuentra vencido desde el año 2022, siendo calificado como un documento débil, sin consistencia y constantemente vulnerado.
- Dicho plan elevó el límite de construcción de cuatro a seis pisos, y autoriza hasta ocho pisos en zonas consideradas de «Alta Densidad», parámetros que no se ajustan a la realidad geográfica ni al tipo de suelo huaracino.
- En la práctica, se constata la edificación de complejos habitacionales de 6, 8, 10, 12 y hasta 14 pisos sin una rigurosa supervisión técnica por parte de los ingenieros de las municipalidades de Huaraz e Independencia.
- Se ha masificado la modalidad inmobiliaria de «Venta de Bien Futuro», un mecanismo que requiere una fiscalización minuciosa para evitar estafas y asegurar que los materiales cumplan con las normas sismorresistentes.
- Las grandes infraestructuras se levantan sin criterios de paisajismo, bloqueando la visibilidad hacia la naturaleza de la Cordillera Blanca y afectando el entorno urbano de iglesias representativas de la ciudad.
Medidas y responsabilidades ante la corrupción en las licencias
Rouillon Marroquín equiparó esta situación con las recientes tragedias sísmicas ocurridas a nivel internacional, donde colapsos masivos revelaron el uso de materiales inadecuados y la complicidad de los fiscalizadores. En el ámbito local, criticó que la supervisión técnica en las obras públicas muchas veces se maneje bajo la sombra de los denominados «diezmos», arrastrando esa misma falta de rigurosidad al sector privado. El columnista lamentó la ausencia de un colectivo social o institución civil que denuncie con firmeza estas irregularidades y demandó establecer responsabilidades políticas y penales de forma preventiva, antes de que un movimiento telúrico de gran magnitud ponga en evidencia las consecuencias de la codicia y la negligencia funcionaria.
