Venezuela enfrenta una crisis humanitaria tras registrarse dos terremotos consecutivos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron el norte del país con apenas segundos de diferencia. El doble sismo provocó el colapso de infraestructuras críticas y mantiene desplegados a los equipos de primera respuesta en la búsqueda de sobrevivientes.
Balance de víctimas y zonas de desastre
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, emitió un reporte preliminar sobre los daños humanos ocasionados por el movimiento telúrico:
- Cifras oficiales: Se registran 164 personas fallecidas y 971 heridas a nivel nacional.
- Epicentro de la tragedia: El estado de La Guaira, colindante con Caracas, sufrió los daños más severos, por lo que fue declarado formalmente en zona de desastre debido al desplome de edificios multifamiliares.
- Alerta internacional: El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) advirtió que, según sus modelos de estimación matemática, existe una probabilidad alta de que las víctimas mortales superen los 10,000 fallecidos debido a las deficiencias estructurales de las viviendas afectadas y la continuidad de más de 15 réplicas.
Las operaciones de rescate se ven afectadas por cortes prolongados en el fluido eléctrico y el colapso de los servicios de telefonía e internet en la región central de Venezuela.
Testimonios: Incertidumbre y zozobra en la comunidad venezolana en el Perú
El diario Perú21 recogió las reacciones de ciudadanos venezolanos residentes en Lima, quienes vivieron jornadas de alta tensión al intentar contactar a sus familiares en las zonas afectadas.
- Harry Aponte: Logró comunicarse con su madre en el estado de Táchira. «Todo bien con mi mamá», relató en estado de shock, detallando que en la región andina no se experimentó el impacto directo del sismo.
- Desiree V. Rondón: Manifestó su consternación ante la interrupción de los canales de comunicación tradicionales. «Horrible, no paro de llorar. Muchas familias tienen serias dificultades para saber de los suyos por la caída del internet», declaró, confirmando que su núcleo directo se encuentra a salvo.
- Génesis Briceño (8 años en Lima): Relató que su familia reside en San Carlos (Cojedes), a cinco horas del epicentro. «Pasé casi dos horas sin saber de ellos. En Venezuela no es común experimentar temblores de esta magnitud, mi papá está muy asustado».
- Anandha Araujo (10 años en Lima): Recibió reportes y material audiovisual de amigos en Caracas que muestran departamentos con grietas profundas y techos colapsados en estructuras no antisísmicas. «Muchos han optado por pasar la noche en las calles por temor a nuevos derrumbes. Aquí en Perú estamos acostumbrados a que tiemble, pero en Venezuela no», puntualizó.


