La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori Higuchi, se pronunció respecto a las recientes declaraciones de su contendor político de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, quien adelantó que no reconocería los resultados oficiales de la segunda vuelta presidencial.
¿Cuál fue la postura de la lideresa frente a los cuestionamientos electorales?
Durante una conferencia de prensa, Fujimori desestimó las críticas sobre el proceso electoral y defendió la legitimidad del escrutinio técnico.
- Experiencia en votaciones: Al ser consultada sobre la posición de Sánchez, evitó la confrontación directa. “Es una decisión personalísima. Yo entiendo cómo se puede sentir porque yo he estado en el otro lado en tres oportunidades y yo he reconocido los resultados. Yo no le voy a contestar”, manifestó.
- Rechazo a denuncias sin sustento: Calificó las acusaciones de presuntas irregularidades en el sufragio como intentos de “meter cizaña” y sembrar dudas en la opinión pública.
- Defensa del voto: Afirmó contar con los resultados del trabajo de fiscalización ciudadana ejecutado por más de 90,000 personeros de su agrupación a nivel nacional.
Asimismo, destacó el rol de los organismos electorales y el acceso civil a la transparencia de los datos: “Ha sido largo, pero importante para los ciudadanos que a través de la página de la ONPE han podido hacer seguimiento y, mediante las audiencias públicas, visibilizar el reconteo de mesas”.
Balance político y propuestas para un eventual mandato presidencial
En el marco de la revisión final de actas, la candidata presidencial dirigió un agradecimiento público a la militancia y, de manera específica, a Lucho Dyer, jefe del comando nacional de personeros de Fuerza Popular.
De confirmarse los resultados a su favor por parte de los entes del sistema electoral, Fujimori detalló cuáles serán las directrices para la conformación de su equipo de gobierno:
“La convocatoria para un futuro gabinete va a ser una convocatoria abierta, plural, pero sobre todo con experiencia”, puntualizó.
La lideresa enfatizó que el principal desafío de su eventual gestión será recuperar de forma progresiva la confianza de los sectores ciudadanos que no respaldaron su propuesta política en las urnas, con el objetivo de mitigar la polarización del país.
