
Hoy Chimbote vuelve a vestirse de luto y la impotencia nos carcome el alma. Lo que debió ser un domingo tranquilo, un día ciudadano para cumplir con el deber y regresar a casa con la familia, terminó en una tragedia que nos golpea a todos en la cara.
A Luis Bocanegra Narro, un hombre de 44 años, obrero de construcción civil, le arrebataron la vida a balazos en Villa España. Minutos antes había ido a votar, como cualquiera de nosotros, con la esperanza de un futuro mejor. Estaba ahí, conversando con sus amigos, viviendo un domingo cualquiera, cuando la violencia más cobarde se cruzó en su camino.
Hasta cuándo vamos a vivir con el corazón en la boca? ¿Hasta cuándo salir a la calle va a significar jugarse la vida?
Se lo llevaron volando al Hospital La Caleta, pero ya no había nada que hacer. El daño estaba hecho. Hoy hay una familia destruida, unos vecinos con miedo y una ciudad que se desangra ante la indolencia de los que deberían cuidarnos. No podemos normalizar esto. No podemos cruzarnos de brazos mientras nos matan a la gente trabajadora.
Justicia para Luis y un abrazo de todo corazón a los suyos en este momento tan oscuro y doloroso. ¡Chimbote merece paz, caracho!
