La decisión de suspender la compra de aeronaves de combate F-16 por parte del presidente José Balcázar parece haberle pasado factura. Esto ha motivado a plantear una censura o una posible vacancia presidencial por parte de los miembros del Parlamento.
El tercer vicepresidente del Congreso y legislador de Acción Popular, Ilich López, manifestó a través de sus redes sociales su rechazo a la interrupción del proceso de adquisición de los aviones. Según aseguró el congresista, la defensa nacional debió primar. Por ese motivo, anunció que promoverá una censura contra el jefe de Estado.
«La seguridad nacional no se negocia. Fuera del cálculo geopolítico o de qué país venda los aviones al Perú, está la protección de los secretos de Estado y la defensa de nuestra seguridad nacional y territorial. He decidido impulsar la censura del presidente Balcázar, en el marco de nuestras facultades constitucionales, fortalecida por la defensa irrestricta a la Nación y su territorio», sentenció el congresista López.
Por su parte, el legislador Jorge Montoya, de la bancada Honor y Democracia, cuestionó que el presidente Balcázar desconozca los acuerdos previos del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, organismo que él (Balcázar) mismo preside. Montoya señaló que, ante la inestabilidad generada, no se descarta una vacancia o censura para restablecer el orden en el sector defensa.
Se ha reunido el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, ya hace tiempo tomaron esa decisión y el presidente tiene que cumplirla simplemente. Y él preside ese Consejo y cumpliendo sus funciones, como jefe supremo de la Fuerza Armada debería cumplirla con mayor razón», precisó el almirante en retiro.
Montoya indicó que la bancada evaluará la situación de la presidencia una vez concluya la semana de representación. «Esto lo vamos a analizar. De repente es necesario vacar. Puede ser. O sea, en este momento cualquier solución puede darse para salir de esta estalladera en la que estamos. Vamos a conversar (sobre una posible censura o vacancia). No hemos conversado nada. Cada uno está en sus labores de representación. Cuando nos reunamos ahí podremos hablar. No puedo adelantar opiniones», concluyó Montoya.
Toda la situación estalló tras las renuncias de los ministros de Defensa y Relaciones Exteriores, quienes se mostraron en contra de la decisión de postergar la compra, pero que de igual manera adelantaron que sí se había firmado el contrato.
