
Ante las intensas lluvias en la sierra y eventos sísmicos registrados en la costa de Áncash, las autoridades regionales han dispuesto la activación inmediata de planes de contingencia en plantas concentradoras de minerales y depósitos de relaves y desmontes, con el fin de prevenir posibles emergencias.
La medida alcanza a los titulares de operaciones mineras, quienes deberán ejecutar inspecciones técnicas preventivas y permanentes para verificar la estabilidad física, la seguridad estructural y las condiciones operativas de sus instalaciones.
El objetivo es anticipar cualquier situación de riesgo que pueda afectar a trabajadores, poblaciones cercanas o al medio ambiente, indicó la Dirección Regional de Energía y Minas.
Asimismo, se ha establecido que cualquier incidente o evento que comprometa la seguridad deberá ser comunicado de manera inmediata para activar los mecanismos de coordinación con la Plataforma Regional de Defensa Civil y adoptar acciones oportunas.
La disposición se da en un contexto de condiciones climáticas adversas que incrementan la vulnerabilidad de infraestructuras críticas, especialmente aquellas vinculadas al manejo de relaves y desmontes, considerados puntos sensibles ante lluvias intensas o movimientos telúricos.
