A más de 48 horas de la operación estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro, la información sobre los 32 ciudadanos cubanos fallecidos en Venezuela sigue siendo confusa.
El diario independiente 14 y medio, de Yoani Sanchez, reveló que tenía un primer perfil de quiénes eran y qué funciones cumplían.
Los indicios coinciden en que la mayoría de los fallecidos estaban ligados a los aparatos de seguridad del Estado cubano, incluidos efectivos de las Fuerzas Armadas y del Ministerio del Interior.
«Muchos integraban anillos de protección directa del poder chavista y procedían, en su mayoría, del oriente de Cuba, especialmente de Granma y Santiago de Cuba», señala el diario.
El Gobierno cubano decretó duelo nacional al reconocer que los fallecidos “cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior”
Una de las primeras validaciones institucionales llegó desde la provincia de Granma. Yudelkis Ortiz Barceló, primera secretaria del Partido Comunista de Cuba en esa provincia, reconoció que seis de los fallecidos eran oficiales granmenses, sin precisar identidades.
El diario digital identificó a estos fallecidos:
- Fernando Báez Hidalgo (26), de Río Cauto (Granma), vinculado a la Dirección de Seguridad Personal del Minint y señalado como escolta directo de Maduro.
- Erduin Rosabal, natural de La Rinconada (Granma), mencionado como integrante del primer anillo de seguridad del mandatario.
Desde Santiago de Cuba también se reportan identificaciones no confirmadas oficialmente. El diario publicó que se trataría de:
- Landy Osoria López, de Baire (Contramaestre), descrito como miembro de la Seguridad del Estado desplegado en Caracas.
- Alejandro Rodríguez (33), residente en el reparto Boniato. El periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada reportó versiones contradictorias entregadas a su familia sobre la localización y traslado del cuerpo.
- Yordenis Marlonis, hijo de padres del poblado Dos Caminos, señalado como parte del dispositivo de protección del mandatario y su esposa. Fuentes indican que antes habría sido guardaespaldas de un alto dirigente provincial.
Desde Pinar del Río se menciona a Yoel Caraballo, de Consolación del Sur, cuya muerte habría sido notificada formalmente a su hija por la Dirección de Seguridad Personal del Minint. También se difundió el caso de Yandri (apellido no precisado), cuya prima publicó un mensaje en redes reivindicando su “deber cumplido” como escolta. Así informó el citado medio.
Además, indica que hay perfiles asociados a veteranos de tropas especiales, como las Avispas Negras, quien han compartido imágenes de presuntos escoltas caídos —sin identificación— acompañadas de consignas de lealtad.
«La ausencia de una lista oficial, el manejo opaco de la información y la dependencia de filtraciones refuerzan la sensación de que la verdad sobre los 32 muertos sigue incompleta», concluye el medio.
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¿QUIÉN ERA FERNANDO BÁEZ?
Fernado Báez Hidalgo, según el medio Cubanet, era oriundo del municipio de Río Cauto, en la provincia de Granma, y residía junto a su familia, que confirmó su identidad y señaló que se trataba de hijo único.
El joven cumplía funciones de seguridad en territorio venezolano al momento de los hechos. Se dice que era parte del anillo de seguridad del mandatario venezolano, lo que reaviva las denuncias sobre la participación directa de personal cubano en la protección del régimen chavista.

El caso de Fernando Báez Hidalgo ha provocado un intenso debate en redes sociales: mientras voces oficialistas lo presentan como un “héroe”, otros usuarios cuestionan que jóvenes cubanos mueran fuera del país en misiones militares, en medio de la profunda crisis económica y social que atraviesa la isla.
AVIÓN SALE DE LA HABANA PARA RECUPERAR CUERPOS DE CUBANOS EN CARACAS
El único cuatrimotor de Cubana de Aviación parte hacia Venezuela para repatriar los cuerpos de 32 cubanos muertos en el operativo de EE. UU.
El vuelo, programado para las dos de la tarde, fue organizado bajo estrictas medidas de confidencialidad, según confirmó a 14 y medio una fuente conocedora del operativo.
“El avión va lleno de militares y se supone que se van a quedar allá”, indicó. La operación no fue atendida por el personal aeroportuario habitual, sino por efectivos militares, y la aeronave no aparece registrada en plataformas públicas de geolocalización de vuelos.
Perú21
