Un grupo numeroso de ciudadanos venezolanos se congregó desde las 5:00 de la mañana de este sábado en los exteriores de la Embajada de Venezuela en Perú, ubicada en el Cercado de Lima, para expresar su alegría tras el anuncio de la captura del dictador Nicolás Maduro.
La concentración se desarrolló de manera pacífica y estuvo marcada por cánticos, banderas y mensajes de celebración.
Los asistentes señalaron que el anuncio representa el fin de más de una década de terror y autoritarismo en Venezuela. Para muchos de ellos, que residen en Lima desde hace años, la noticia simboliza una esperanza largamente esperada tras haber abandonado su país por la crisis política y económica.
Durante la manifestación, los venezolanos expresaron su satisfacción por lo que consideran un punto de quiebre histórico. Indicaron que la presunta captura de Maduro abre la posibilidad de justicia para las víctimas de la represión y para quienes se vieron forzados a migrar en busca de mejores condiciones de vida.
La noticia fue recibida con emoción, lágrimas y abrazos entre compatriotas. Para ellos, el anuncio no solo tiene un impacto político, sino también un fuerte significado personal, al estar vinculado con la separación de familias y años de incertidumbre.
En medio de la reunión, los extranjeros también exigieron que se capture a Diosdado Cabello, a quien señalan como una de las figuras clave del poder en Venezuela. Consideran que su detención sería un paso necesario para garantizar un verdadero proceso de cambio.
Los ciudadanos venezolanos reiteraron que su movilización no responde a intereses partidarios, sino al deseo de ver a su país en paz y con instituciones democráticas. Señalaron que continuarán atentos a los anuncios oficiales y consideraron que Edmundo González y María Corina Machado deben tomar el poder para llevar un gobierno de transición.
La concentración frente a la embajada se desarrolló sin incidentes. Mientras esperan información en las próximas horas, los venezolanos en Lima afirman que el anuncio de la captura de Maduro renueva la esperanza de un futuro distinto para Venezuela y para millones de migrantes en la región.
Perú21
