Mientras el personal administrativo del Hospital Regional Eleazar Guzmán Barrón sigue esperando —pacientemente y con el bolsillo vacío— el pago de sus incentivos CAFAE, la actual gestión ha demostrado que las prioridades están muy claras… solo que no incluyen a sus propios trabajadores.
El director del nosocomio, Sergio Vargas Armas, junto al administrador Óscar Valderrama Reyes y el jefe de Recursos Humanos Marco Antonio Rodríguez, decidió transferir cerca de un millón 800 mil soles al Gobierno Regional de Áncash (GRA), dejando sin pago los incentivos adeudados a 33 trabajadores administrativos, correspondientes al periodo de enero a octubre de 2025.
Según la Nota Informativa N.° 296, de fecha 22 de diciembre, el propio director solicitó autorización para la libre disponibilidad de saldos presupuestales, permitiendo así el envío del dinero al GRA para cubrir necesidades de otras unidades ejecutoras. Todo muy solidario… excepto con quienes sostienen día a día la gestión administrativa del hospital.
Lo más curioso —o indignante— es que dicho presupuesto ya estaba programado para cumplir con los incentivos CAFAE y, además, existía un saldo que podía destinarse al pago de sentencias judiciales en calidad de cosa juzgada, una deuda pendiente que los trabajadores vienen exigiendo desde hace tiempo. Pero no. La decisión fue otra: devolver el dinero y dejar los problemas “para después”.
Así, mientras el hospital se queda sin cumplir obligaciones internas, el Gobierno Regional recibe un generoso desembolso. Una jugada administrativa impecable en el papel, pero socialmente cuestionable y moralmente reprochable.
Los trabajadores administrativos, una vez más, quedan relegados, demostrando que en el Hospital Regional EGB hay recursos, pero no voluntad. Porque cuando se trata de elegir entre cumplir con la ley y cuidar la imagen institucional, parece que la balanza siempre se inclina hacia el despacho y no hacia el trabajador.

