
Ildefonso Espinoza Cano fue interceptado de madrugada, amedrentado y abandonado en la Cordillera Negra. Policía inició operativo de búsqueda y el comunicador solicitará garantías para su vida.
Un grave atentado contra la libertad de prensa se registró en Áncash. El periodista Ildefonso Espinoza Cano denunció haber sido secuestrado y amenazado durante la madrugada del lunes, presuntamente como represalia por sus denuncias periodísticas sobre el presunto consumo de agua contaminada en la localidad de Tinco, en la provincia de Carhuaz.
Los hechos
Según el testimonio del comunicador, el hecho ocurrió pasada la 1:00 de la madrugada, cuando retornaba a su domicilio tras participar en una reunión familiar. En ese momento, fue interceptado por una camioneta de color negro, de la cual descendieron tres sujetos, quienes lo cogotearon y lo subieron por la fuerza al vehículo.
Antes de ser reducido, Espinoza Cano logró comunicarse con un colega periodista para alertar sobre lo que estaba ocurriendo; sin embargo, los sujetos se percataron de la llamada y la cortaron violentamente.
⚠️ Amenazas directas
El periodista indicó que los individuos no portaban armas ni cubrían sus rostros, pero durante el secuestro lo amenazaron directamente, advirtiéndole que dejara de continuar con sus reportes periodísticos relacionados con el agua que consume la población de Tinco.
“Me dijeron que si continuaba con mis denuncias, las consecuencias serían funestas”, relató Espinoza Cano.
Tras las amenazas, fue abandonado en una zona descampada de la Cordillera Negra, desde donde tuvo que ponerse a buen recaudo por sus propios medios, logrando finalmente llegar a un lugar seguro.
Acción policial
Tras recibir la alerta, efectivos de la Comisaría de Carhuaz, bajo el mando del mayor PNP Edwin Atauje, iniciaron desde la 1:00 a. m. un operativo de búsqueda para ubicar al periodista.
Horas después, se confirmó que Ildefonso Espinoza Cano se encuentra a buen recaudo en su domicilio. En el transcurso del día, el comunicador presentará la denuncia formal ante las autoridades competentes y solicitará garantías para su vida.
Preocupación por la libertad de prensa
El caso ha generado profunda preocupación en el gremio periodístico y la ciudadanía, al tratarse de un presunto acto de intimidación directa contra un comunicador, en un contexto de investigaciones sobre temas sensibles de salud pública, como el acceso a agua segura.
Diversas organizaciones han reiterado que amenazar o agredir a periodistas constituye un delito y vulnera el derecho fundamental de la población a estar inform
Espinoza Cano informó a traves de Huascarán Noticias.
